24 Octubre 2007 Seguir en 
BIOETANOL Y POBREZA
Después de más de un cuarto de siglo los políticos y empresarios locales parecen reconocer la importancia de generar etanol a partir de la caña de azúcar. Lo que no se menciona con frecuencia es sobre la generación de tecnología para producir este combustible renovable. Las posibilidades productivas de bioetanol de Tucumán son limitadas por la disposición de tierras para plantar caña. Por el contrario, el campo de desarrollo de destilerías, procesos de optimización de la producción, técnicas para tratamientos eficaces y económicos de desechos, entre otros muchos aspectos, es ilimitada. Para ello Tucumán dispone de grupos de investigación con experiencia y capacidad, empresas y profesionales calificados para no sólo construir plantas y equipos, sino también comercializarlos. El mercado para esas tecnologías crece rápidamente en el mundo, donde existe un “nicho” en el que la capacidad científica tecnológica tucumana puede insertarse, el de la tecnología apropiada para los pequeños productores generalmente habitantes de países pobres en Latinoamérica y en Africa. Esta situación parece ser entendida en nuestro vecino Brasil mediante el convenio reciente concretado con Mozambique para transferir tecnología para la producción de bioetanol a pobladores rurales. El ministro de energía del país africano destaca que el objetivo no es sólo producir combustible, sino también combatir la pobreza. El desarrollo tecnológico propio en el campo del bioetanol merece figurar en planes estratégicos de la provincia. La concertación y promoción para el logro de esta meta entre centros de investigación y grupos empresariales debiera ser una prioridad del Gobierno provincial. Estoy seguro de que una decisión de esta envergadura redituará más riqueza y puestos de trabajo a los tucumanos que la distribución de bolsones o que otorgar concesiones leoninas para radicar centros de compras y casas de juego.
TRABAJO EN NEGRO
Repetidas veces me he estremecido al pensar que durante tanto tiempo seres humanos han privado de su libertad y han explotado a otros seres humanos por considerarlos inferiores o porque solamente contaron con los medios para apropiarse de sus vidas, como si estas fueran un mero bien material. Lamentablemente, debemos reconocer que no nos hemos alejado demasiado de la barbarie de la esclavitud. Hoy en día, en el sur de la provincia, existen “seres humanos” que explotan a sus semejantes haciéndolos trabajar en negro o por sueldos despreciables. ¿O acaso no se asemeja a la esclavitud el trabajo de los obreros que dejan sus vidas en el campo recibiendo un peso por bolsa de papa que recogen? ¿O acaso no se parecen a los antiguos dueños de las plantaciones norteamericanas quienes venden esa bolsa de papas por valores que oscilan entre $ 50 y $ 70? Mientras tanto, la clase política, ajena a toda realidad, no cesa de hacer alarde de su justicia social y de su trabajo por el pueblo de Tucumán.
INFLACION
Coincido con el lector Pablo Parellada -carta del 21/10- en que nos sentimos estúpidos cuando nos hacen creer que no hay inflación. Ya no se trata solamente de las papas y de los tomates. Antes se iba al supermercado una vez al mes y se llenaba el carrito. Hoy hay que ir todos los días, buscar las ofertas y comprar sólo lo básico. Ser ama de casa implica hacer magia para poder elaborar una comida económica y rendidora; y los jefes de familia deben hacer malabares, ya que a veces precisan de más de un trabajo para cubrir las necesidades. Todo se fue a las nubes y el dinero no alcanza. Esto no sé dónde va a parar, pero espero que se solucione y que dejen de engañarnos y de tratarnos como tontos.
YERBA BUENA
Quisiera alguna vez poder contarles a mis hijos cómo fue Yerba Buena, este hermoso lugar donde me crié. Sus calles tranquilas y sus viejas casonas; las tardes patinando por la calle Anzorena en rollers con mis amigas, donde un inmenso edificio de cemento se impone en lo que fue una de las calles más lindas. Todavía no soy madre, pero no creo que mis hijos puedan vivir la simpleza con la que se vivía hace no muchos años aquí. Y tampoco creo dejarlos andar ahora en bicicleta con la tranquilidad con la que lo hacían mis padres, por la cantidad de autos embotellados, apto para un accidente, incluso a pesar de estos nuevos semáforos. Si bien es cierto que este gran desarrollo comercial de la ciudad seguramente ha activado nuestra economía y es una importante fuente de trabajo, me da nostalgia recordar, cada vez que vuelvo en bicicleta desde el cerro y recorro la avenida Aconquija, lo que alguna vez fue este lindo y tranquilo lugar.
JOVENES DE AYER Y DE HOY
No puedo menos que sorprenderme con la carta del lector Pablo Avila analizando lo escrito por el lector Diambra sobre el tema de los boliches. Debo decirle a Avila que tengo 51 años y que soy padre de siete hijos, casi todos adolescentes, a quienes acompaño y comprendo perfectamente. Está equivocado al señalar que cualquier generalito nos manejaba la vida, ya que nosotros nos divertíamos de la mejor manera en una época muy difícil (fui adolescente en tiempos de la guerrilla) y teníamos mucha creatividad para hacerlo. Esta etapa la vivimos nosotros y la supimos sobrellevar sin arrodillarnos ante ningún “generalito”, como dice este joven que “toca de oído” respecto de ese período. No comparto el límite horario en absoluto; pero le recomiendo que escuche a los mayores y que intercambie ideas con ellos, pero que no sea agresivo en sus conceptos, porque muestra el “generalito” que muchos llevan adentro.
PELIGROSO
En la calle La Rioja esquina Lavalle, ángulo sureste, se comieron la ochava y la coronaron con un montón de escombros. Además, en el sitio hay un impedimento gigantesco: un hermoso árbol que goza de muy buena salud. Los peatones deben bajar a la calzada, por donde circulan los vehículos que vienen desde el sur y desde el oeste, más los que doblan en “U” y que vienen desde el este. Les pido a las autoridades que resuelvan este problema antes de que ocurra alguna calamidad. Recuerden que en ese sector hay una escuela y lo que comento representa un peligro para los alumnos.
ITALIA Y AVENIDA SIRIA
Quiero expresar mi indignación ante la evidente ausencia del Estado en la protección de nuestra vida. Cada vez resulta más notorio que a la Municipalidad se le acaba el ordenamiento del tránsito en el terreno de las cuatro avenidas. Estoy cansada de presenciar sistemáticas violaciones a las normas de tránsito y accidentes en la esquina de Siria e Italia. ¿Cuándo se decidirán a instalar semáforos? ¿Cuándo van a enviar policías de tránsito que controlen y emitan las multas correspondientes?
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
Después de más de un cuarto de siglo los políticos y empresarios locales parecen reconocer la importancia de generar etanol a partir de la caña de azúcar. Lo que no se menciona con frecuencia es sobre la generación de tecnología para producir este combustible renovable. Las posibilidades productivas de bioetanol de Tucumán son limitadas por la disposición de tierras para plantar caña. Por el contrario, el campo de desarrollo de destilerías, procesos de optimización de la producción, técnicas para tratamientos eficaces y económicos de desechos, entre otros muchos aspectos, es ilimitada. Para ello Tucumán dispone de grupos de investigación con experiencia y capacidad, empresas y profesionales calificados para no sólo construir plantas y equipos, sino también comercializarlos. El mercado para esas tecnologías crece rápidamente en el mundo, donde existe un “nicho” en el que la capacidad científica tecnológica tucumana puede insertarse, el de la tecnología apropiada para los pequeños productores generalmente habitantes de países pobres en Latinoamérica y en Africa. Esta situación parece ser entendida en nuestro vecino Brasil mediante el convenio reciente concretado con Mozambique para transferir tecnología para la producción de bioetanol a pobladores rurales. El ministro de energía del país africano destaca que el objetivo no es sólo producir combustible, sino también combatir la pobreza. El desarrollo tecnológico propio en el campo del bioetanol merece figurar en planes estratégicos de la provincia. La concertación y promoción para el logro de esta meta entre centros de investigación y grupos empresariales debiera ser una prioridad del Gobierno provincial. Estoy seguro de que una decisión de esta envergadura redituará más riqueza y puestos de trabajo a los tucumanos que la distribución de bolsones o que otorgar concesiones leoninas para radicar centros de compras y casas de juego.
TRABAJO EN NEGRO
Repetidas veces me he estremecido al pensar que durante tanto tiempo seres humanos han privado de su libertad y han explotado a otros seres humanos por considerarlos inferiores o porque solamente contaron con los medios para apropiarse de sus vidas, como si estas fueran un mero bien material. Lamentablemente, debemos reconocer que no nos hemos alejado demasiado de la barbarie de la esclavitud. Hoy en día, en el sur de la provincia, existen “seres humanos” que explotan a sus semejantes haciéndolos trabajar en negro o por sueldos despreciables. ¿O acaso no se asemeja a la esclavitud el trabajo de los obreros que dejan sus vidas en el campo recibiendo un peso por bolsa de papa que recogen? ¿O acaso no se parecen a los antiguos dueños de las plantaciones norteamericanas quienes venden esa bolsa de papas por valores que oscilan entre $ 50 y $ 70? Mientras tanto, la clase política, ajena a toda realidad, no cesa de hacer alarde de su justicia social y de su trabajo por el pueblo de Tucumán.
Edgardo Ruiz
Manz. A Casa 18
Barrio 240 Viviendas
Villa Carmela -Tucumán-
Manz. A Casa 18
Barrio 240 Viviendas
Villa Carmela -Tucumán-
INFLACION
Coincido con el lector Pablo Parellada -carta del 21/10- en que nos sentimos estúpidos cuando nos hacen creer que no hay inflación. Ya no se trata solamente de las papas y de los tomates. Antes se iba al supermercado una vez al mes y se llenaba el carrito. Hoy hay que ir todos los días, buscar las ofertas y comprar sólo lo básico. Ser ama de casa implica hacer magia para poder elaborar una comida económica y rendidora; y los jefes de familia deben hacer malabares, ya que a veces precisan de más de un trabajo para cubrir las necesidades. Todo se fue a las nubes y el dinero no alcanza. Esto no sé dónde va a parar, pero espero que se solucione y que dejen de engañarnos y de tratarnos como tontos.
YERBA BUENA
Quisiera alguna vez poder contarles a mis hijos cómo fue Yerba Buena, este hermoso lugar donde me crié. Sus calles tranquilas y sus viejas casonas; las tardes patinando por la calle Anzorena en rollers con mis amigas, donde un inmenso edificio de cemento se impone en lo que fue una de las calles más lindas. Todavía no soy madre, pero no creo que mis hijos puedan vivir la simpleza con la que se vivía hace no muchos años aquí. Y tampoco creo dejarlos andar ahora en bicicleta con la tranquilidad con la que lo hacían mis padres, por la cantidad de autos embotellados, apto para un accidente, incluso a pesar de estos nuevos semáforos. Si bien es cierto que este gran desarrollo comercial de la ciudad seguramente ha activado nuestra economía y es una importante fuente de trabajo, me da nostalgia recordar, cada vez que vuelvo en bicicleta desde el cerro y recorro la avenida Aconquija, lo que alguna vez fue este lindo y tranquilo lugar.
Gabriela Montero
Federico Rossi 60
Yerba Buena (Tucumán)
Federico Rossi 60
Yerba Buena (Tucumán)
JOVENES DE AYER Y DE HOY
No puedo menos que sorprenderme con la carta del lector Pablo Avila analizando lo escrito por el lector Diambra sobre el tema de los boliches. Debo decirle a Avila que tengo 51 años y que soy padre de siete hijos, casi todos adolescentes, a quienes acompaño y comprendo perfectamente. Está equivocado al señalar que cualquier generalito nos manejaba la vida, ya que nosotros nos divertíamos de la mejor manera en una época muy difícil (fui adolescente en tiempos de la guerrilla) y teníamos mucha creatividad para hacerlo. Esta etapa la vivimos nosotros y la supimos sobrellevar sin arrodillarnos ante ningún “generalito”, como dice este joven que “toca de oído” respecto de ese período. No comparto el límite horario en absoluto; pero le recomiendo que escuche a los mayores y que intercambie ideas con ellos, pero que no sea agresivo en sus conceptos, porque muestra el “generalito” que muchos llevan adentro.
Alberto Fernando López
Av. Sarmiento 785 8ª A
S. M. de Tucumán
Av. Sarmiento 785 8ª A
S. M. de Tucumán
PELIGROSO
En la calle La Rioja esquina Lavalle, ángulo sureste, se comieron la ochava y la coronaron con un montón de escombros. Además, en el sitio hay un impedimento gigantesco: un hermoso árbol que goza de muy buena salud. Los peatones deben bajar a la calzada, por donde circulan los vehículos que vienen desde el sur y desde el oeste, más los que doblan en “U” y que vienen desde el este. Les pido a las autoridades que resuelvan este problema antes de que ocurra alguna calamidad. Recuerden que en ese sector hay una escuela y lo que comento representa un peligro para los alumnos.
ITALIA Y AVENIDA SIRIA
Quiero expresar mi indignación ante la evidente ausencia del Estado en la protección de nuestra vida. Cada vez resulta más notorio que a la Municipalidad se le acaba el ordenamiento del tránsito en el terreno de las cuatro avenidas. Estoy cansada de presenciar sistemáticas violaciones a las normas de tránsito y accidentes en la esquina de Siria e Italia. ¿Cuándo se decidirán a instalar semáforos? ¿Cuándo van a enviar policías de tránsito que controlen y emitan las multas correspondientes?
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







