La primera reacción

Análisis. Por Juan Manuel Montero - Redacción LA GACETA.

11 Octubre 2007
Penas más duras, muros más altos, barrotes más gruesos. Eso es lo primero que se pide cuando de inseguridad se trata. Que los delincuentes se pudran en la cárcel. Que ninguno salga nunca más. Que sean condenados desde los 11 años. Que se los detenga por ser “sospechosos”, figura cada vez más utilizada por la Policía en todo el país. ¿Cómo es una actitud sospechosa? Pocos son los que, ante un ataque como el de ayer, exigen más escuelas, mayor educación, más contención social, mayor responsabilidad de los padres y del Estado. Actuamos por reacción. El Código Penal se endureció luego de que Blumberg y otras 200.000 personas así lo exigieron en Buenos Aires. ¿Cambió algo desde que mataron a Axel? Sí. El índice delictivo aumentó. La represión no es la solución. En Estados Unidos los menores sí pueden ser condenados. Ayer un chico de 14 años abrió fuego contra sus compañeros en la escuela. La Policía lo mató. En el país de la tolerancia cero tampoco saben cómo resolver esto.