10 Octubre 2007 Seguir en 
Londres.- Según informó el diario inglés "The Sun", el Servicio de Ciencia Forense de Birmingham halló ADN de Madeleine McCann en el departamento del hotel de donde la niña desapareció en mayo y en el auto que sus padres alquilaron semanas después de la desaparición, lo que marca una nueva evidencia contra el matrimonio. De acuerdo con los forenses británicos, esa evidencia apoya la medida tomada por la Policía Judiciaria portuguesa (PJ) de declarar formalmente sospechosos a los padres de la niña.
Por su parte, Kate y Gerry McCann desestimaron la nueva evidencia e insisten en que no están involucrados en la desaparición de Madeleine. Clarence Mitchell, portavoz oficial de los McCann, declaró que la evidencia no es concluyente. "En lugar de apuntar contra Kate, estas pruebas deberían haberla desvinculado de las acusaciones", indicó el vocero.
Por su parte, una fuente de la investigación confirmó que la nueva evidencia forense de ADN deja la investigación "donde debía estar", en referencia a la hipótesis de que la niña murió a manos de sus padres, aparentemente en forma accidental. Los investigadores lusos sostienen que Maddie recibió una alta dosis de tranquilizantes que le provocó la muerte, y que luego los padres escondieron el cadáver.
El lunes se supo que Paulo Rebelo reemplazará como investigador principal al comisario Gonçalo Amaral, que la semana pasada fue destituido tras criticar duramente a la policía británica. Rebelo estudió Derecho, y hasta ahora era uno de los vicedirectores de la policía. Rebelo se hizo un nombre en la lucha contra el narcotráfico; además participó en las investigaciones de varios casos policiales importantes, entre ellos, el mayor escándalo de pedofilia de la historia de Portugal. (Télam-DPA)
Por su parte, Kate y Gerry McCann desestimaron la nueva evidencia e insisten en que no están involucrados en la desaparición de Madeleine. Clarence Mitchell, portavoz oficial de los McCann, declaró que la evidencia no es concluyente. "En lugar de apuntar contra Kate, estas pruebas deberían haberla desvinculado de las acusaciones", indicó el vocero.
Por su parte, una fuente de la investigación confirmó que la nueva evidencia forense de ADN deja la investigación "donde debía estar", en referencia a la hipótesis de que la niña murió a manos de sus padres, aparentemente en forma accidental. Los investigadores lusos sostienen que Maddie recibió una alta dosis de tranquilizantes que le provocó la muerte, y que luego los padres escondieron el cadáver.
El lunes se supo que Paulo Rebelo reemplazará como investigador principal al comisario Gonçalo Amaral, que la semana pasada fue destituido tras criticar duramente a la policía británica. Rebelo estudió Derecho, y hasta ahora era uno de los vicedirectores de la policía. Rebelo se hizo un nombre en la lucha contra el narcotráfico; además participó en las investigaciones de varios casos policiales importantes, entre ellos, el mayor escándalo de pedofilia de la historia de Portugal. (Télam-DPA)







