10 Octubre 2007 Seguir en 
Una joven denunció haber sido secuestrada por dos hombres a menos de 300 metros de la Casa de Gobierno. Durante el ataque, según la denuncia, le robaron $ 20.
La víctima, de 21 años y domiciliada en Juan Bautista Alberdi, dijo que había salido de trabajar de un gimnasio, ubicado en calle Laprida al 100, a las 19. Después de caminar unos pocos metros, fue abordada por un hombre que la obligó a ingresar a un Fiat Duna color blanco con vidrios polarizados y que era conducido por otro individuo. Siempre según el relato de la joven, una vez en el interior del auto, la obligaron a acostarse en el asiento trasero y la hicieron aspirar un pañuelo impregnado con un producto que hizo que se desvaneciera. Aseguró además que se despertó cerca de las 23.30 en un lugar que no supo reconocer.
La denunciante, de acuerdo con su declaración a la Policía, caminó hasta llegar a la terminal de ómnibus, donde fue auxiliada. La víctima dijo que los hombres le quitaron los $ 20 que tenía en su poder. A pesar de que ella se negó, se ordenó que la joven fuera revisada por el médico policial para establecer si fue víctima de abuso sexual.
La víctima, de 21 años y domiciliada en Juan Bautista Alberdi, dijo que había salido de trabajar de un gimnasio, ubicado en calle Laprida al 100, a las 19. Después de caminar unos pocos metros, fue abordada por un hombre que la obligó a ingresar a un Fiat Duna color blanco con vidrios polarizados y que era conducido por otro individuo. Siempre según el relato de la joven, una vez en el interior del auto, la obligaron a acostarse en el asiento trasero y la hicieron aspirar un pañuelo impregnado con un producto que hizo que se desvaneciera. Aseguró además que se despertó cerca de las 23.30 en un lugar que no supo reconocer.
La denunciante, de acuerdo con su declaración a la Policía, caminó hasta llegar a la terminal de ómnibus, donde fue auxiliada. La víctima dijo que los hombres le quitaron los $ 20 que tenía en su poder. A pesar de que ella se negó, se ordenó que la joven fuera revisada por el médico policial para establecer si fue víctima de abuso sexual.







