09 Octubre 2007 Seguir en 
LISBOA.- Rastros del ADN de la pequeña Madeleine McCann fueron encontrados en la playa portuguesa de Praia da Luz, dos meses después de su desaparición, durante pruebas realizadas por un detective sudafricano, especialista en localizar a niños secuestrados.
Las pruebas realizadas por el detective Daniel Kruge sugirieron que Maddie fue enterrada temporalmente en la playa o que incluso su cuerpo aún podía seguir allí, según informó el diario británico "The Guardian". La policía portuguesa dio crédito a la experiencia de Kruge, y llegó a inspeccionar en dos ocasiones la playa indicada, sin que finalmente se encontrara ningún cadáver.
En julio, Kruge pasó cinco días en Praia de Luz, a petición de Kate y Gerry McCann, los padres de la nena. Kruge realizó su trabajo con una combinación de muestras de ADN de Madeleine y el uso de la tecnología de coordenadas por GPS.
Ayer, el ex director de la policía judicial (PJ) de Lisboa, Paulo Rebelo, fue nombrado nuevo coordinador de las investigaciones sobre el caso. Rebelo reemplazará a Gonçalo Amaral, removido del cargo la semana pasada luego de que acusó a la policía británica de haber sido manipulada por los padres de la niña. Amaral sostenía que los padres de Maddie habían provocado accidentalmente la muerte de la niña y que luego ocultaron su cadáver.
En pocas horas se conocerá un nuevo informe genético, en el que se establecería que efectivamente en el auto que los McCann alquilaron 25 días después de la desaparición había ADN de la nena. Pero no se puede afirmar que procedan de descomposición cadavérica, tal como se especuló al principio. Los padres dijeron que habían guardado en el auto muchos objetos de la niña, lo que podría haber dado lugar a una transferencia de su huella genética. (Especial)
Las pruebas realizadas por el detective Daniel Kruge sugirieron que Maddie fue enterrada temporalmente en la playa o que incluso su cuerpo aún podía seguir allí, según informó el diario británico "The Guardian". La policía portuguesa dio crédito a la experiencia de Kruge, y llegó a inspeccionar en dos ocasiones la playa indicada, sin que finalmente se encontrara ningún cadáver.
En julio, Kruge pasó cinco días en Praia de Luz, a petición de Kate y Gerry McCann, los padres de la nena. Kruge realizó su trabajo con una combinación de muestras de ADN de Madeleine y el uso de la tecnología de coordenadas por GPS.
Ayer, el ex director de la policía judicial (PJ) de Lisboa, Paulo Rebelo, fue nombrado nuevo coordinador de las investigaciones sobre el caso. Rebelo reemplazará a Gonçalo Amaral, removido del cargo la semana pasada luego de que acusó a la policía británica de haber sido manipulada por los padres de la niña. Amaral sostenía que los padres de Maddie habían provocado accidentalmente la muerte de la niña y que luego ocultaron su cadáver.
En pocas horas se conocerá un nuevo informe genético, en el que se establecería que efectivamente en el auto que los McCann alquilaron 25 días después de la desaparición había ADN de la nena. Pero no se puede afirmar que procedan de descomposición cadavérica, tal como se especuló al principio. Los padres dijeron que habían guardado en el auto muchos objetos de la niña, lo que podría haber dado lugar a una transferencia de su huella genética. (Especial)







