06 Octubre 2007 Seguir en 
Un ómnibus se quedó sin frenos ayer al mediodía y se incrustó contra la pared de una carnicería ubicada en pleno centro. Aparentemente, cuando el chofer del colectivo advirtió que no podía detenerse, decidió enquistarse en el muro para no chocar a un vehículo que se había detenido en el semáforo.
El accidente se produjo en la intersección de Santiago y Laprida y, pese a que ocurrió en una hora pico, afortunadamente no hubo heridos; sólo se registraron daños materiales. Tras la colisión, los pasajeros descendieron asustados del micro. LA GACETA ©
El accidente se produjo en la intersección de Santiago y Laprida y, pese a que ocurrió en una hora pico, afortunadamente no hubo heridos; sólo se registraron daños materiales. Tras la colisión, los pasajeros descendieron asustados del micro. LA GACETA ©







