06 Octubre 2007 Seguir en 
María del Valle Dip, a quien se le imputa el asesinato de la contadora Liliana del Valle Cruz, se presentó ayer en Tribunales y se negó a ser sometida a una pericia caligráfica, según fuentes judiciales. Dip advirtió que el análisis no arrojaría resultado nuevo, ya que reconoció como propia la firma que se pretendía estudiar.
El fiscal Alejandro Noguera tiene en su poder cupones de una tarjeta de crédito pertenecientes a la víctima, y sospechaba que la acusada había falsificado la rúbrica. Según la investigación, Cruz le habría recriminado a Dip el robo del plástico, con el que se habían realizado compras por más de $ 3.000. Además, según los representantes legales de la familia de la víctima, de la casa de Cruz habrían desaparecido unos $ 8.000.
Una amiga
El cuerpo de la contadora apareció descuartizado en la farmacia de Dip el 9 de febrero pasado. Ayer, la acusada, que permanece detenida en la cárcel de mujeres, en Banda del Río Salí, indicó que Cruz, que era su amiga, le prestaba a menudo la tarjeta de crédito, por lo cual a nadie debería sorprenderle que fuera ella quien firmara los cupones. Según la investigación, un hombre podría haber ayudado a la sospechosa a seccionar el cuerpo de la víctima. En un guante que se secuestró en la farmacia se encontró una gota de sangre perteneciente a un varón. Por eso, Noguera también ordenó que se realice una pericia genética, y que sean sometidos a esta Exequiel y de Gerardo Naigeboren, los hijos de Dip, que están imputados en la causa. Esta medida judicial todavía no se efectivizó.
El fiscal Alejandro Noguera tiene en su poder cupones de una tarjeta de crédito pertenecientes a la víctima, y sospechaba que la acusada había falsificado la rúbrica. Según la investigación, Cruz le habría recriminado a Dip el robo del plástico, con el que se habían realizado compras por más de $ 3.000. Además, según los representantes legales de la familia de la víctima, de la casa de Cruz habrían desaparecido unos $ 8.000.
Una amiga
El cuerpo de la contadora apareció descuartizado en la farmacia de Dip el 9 de febrero pasado. Ayer, la acusada, que permanece detenida en la cárcel de mujeres, en Banda del Río Salí, indicó que Cruz, que era su amiga, le prestaba a menudo la tarjeta de crédito, por lo cual a nadie debería sorprenderle que fuera ella quien firmara los cupones. Según la investigación, un hombre podría haber ayudado a la sospechosa a seccionar el cuerpo de la víctima. En un guante que se secuestró en la farmacia se encontró una gota de sangre perteneciente a un varón. Por eso, Noguera también ordenó que se realice una pericia genética, y que sean sometidos a esta Exequiel y de Gerardo Naigeboren, los hijos de Dip, que están imputados en la causa. Esta medida judicial todavía no se efectivizó.







