Manzur da vuelta la página

El vicegobernador electo condujo la convención constituyente con lealtad probada a Alperovich. La rebeldía se extinguió en el nuevo bloque legislativo del oficialismo. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

23 Septiembre 2007
Fue un laboratorio electoral que sedujo a la Casa Rosada. José Alperovich dio vuelta al sistema de sublemas y lo transformó en el del acople. Todos trabajaron para que él fuera reelecto gobernador, aunque algunos postulantes a legisladores quedaron en el camino. "Lo exportamos a la Nación", dicen cerca de él. El asiente y sonríe. El analista Julio Blanck refiere en "Clarín" que el experimento alperovichista ganó terreno tras la derrota que Fabiana Ríos, candidata del ARI, le infligió al oficialismo en la segunda vuelta de los comicios de Tierra del Fuego. El propio Néstor Kirchner se inclinó por la solución tucumana y la aplicó en los armados políticos de Buenos Aires. La aún sorpresiva victoria de Néstor Capitanich en Chaco -falta el conteo definitivo-, que se estructuró sobre principios similares, reforzó la posición presidencial, frente a la tesis de la candidata senadora. Blanck advierte, sin embargo, que la colectora -designación dada al acople en la jerga política bonaerense- sirve para ganar, "pero gobernar es otra cosa".
El dilema de la gobernanza, que está abierto en las situaciones descritas, Alperovich lo resolvió con distintas herramientas. A quienes querían beneficiarse con la adhesión o acople a la fórmula gubernamental, les exigió previamente aceptar su plan de acción. De otra manera, no tendrían ni un peso para el trajín proselitista. Aun así, hubo dirigentes acoplados que debieron costearse la campaña con su peculio. La colosal acumulación de votos en torno de la figura dominante -540.000 votos- doblegó las dudas que había dentro de las filas oficialistas. El tercer elemento clave fue la elección del ministro de Salud Pública, Juan Luis Manzur, como vicegobernador. Si de algo está seguro Alperovich es de que su segundo no emprenderá aventuras que lo intranquilicen. Dicho en otras palabras, advendrá una etapa diferente de la de Fernando Juri. Sin sobresaltos ni turbulencias de épocas todavía no clausuradas. Por esa razón, el vicegobernador electo estará al tanto de las distintas cuestiones de Estado.
Manzur, que ya dio probadas muestras de lealtad mientras condujo la convención constituyente de 2006, será la pieza que disciplinará a la Legislatura. La reducción presupuestaria de $ 100 millones y las remociones de la primera línea administrativa del Poder Legislativo -Silvio Manservigi encabeza la lista- forman parte de los cambios políticos impulsados por el alperovichismo. Sólo Carlos Canevaro se da el lujo de exhibirse como oficialista disidente. El otro contestatario, Fernando Juri Debo, capituló ante el gobernador, que lo recibió previa gestión de Manzur. Al primo Juri Debo, lo instigó Fernando Juri a que depusiese la rebeldía verbal y se encolumnara. La rebeldía se acabó sin derramamiento de sangre y Juri Debo juró que acatará el nuevo orden político.

Extraña incomprensión
La otra viga que sostiene el edificio alperovichista es la Constitución de 2006, cuya gravitación en la vida política provinciana no ha sido debidamente ponderada por los distintos actores de la sociedad.
Ha hecho del gobernador Alperovich un mandamás poderoso, que tiene en un puño a los legisladores -se van con él cuando termine el mandato en 2011-, y que subordinó financieramente al Poder Judicial al privarle de presupuesto propio. Además, convirtió a los jueces en rehenes de la sociedad de intereses que conforman el Gobierno y la Legislatura. La conjunción de estos dos poderes activa el peligro de la revancha política contra los jueces que no sean sumisos a los proyectos oficialistas de turno.
Ante esa perspectiva, el Colegio de Abogados litiga infatigablemente para que se declare la inconstitucionalidad de las normas que reglan la designación y la remoción de los jueces. La sala II del fuero contencioso administrativo frenó la aplicación de aquellas al conceder una medida de no innovar, pero no pudo avanzar sobre la cuestión de fondo porque los representantes de la Fiscalía de Estado dilataron las definiciones con artimañas procesales.
Alperovich se impacienta y presiona contra los jueces de la sala II, Carlos Giovaniello y Rodolfo Novillo, porque no sentencian. Más de una vez ha manifestado en la intimidad que no entiende a los abogados y a sus mecanismos mentales.
Carlos Andreucci, presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), volvió a polemizar con Alperovich. Le recomendó que se habituara a las idas y vueltas de los procesos judiciales, que escapan a las urgencias de los políticos. "Hay una fuerte presión en muchos sectores de la Nación y de las provincias, que coartan la posibilidad de tener una Justicia realmente independiente", diagnosticó. "La independencia del magistrado no es un privilegio, sino la garantía de todos los ciudadanos", remató Andreucci.

Una campaña fría
La violencia sindical desplazó al debate político en la provincia. En el conflicto del gremio de los trabajadores viales, el Gobierno siempre metió la mano en la pelea interna. Resulta probable que la intervención del sindicato sea funcional a los intereses del interventor de Vialidad, Raúl Basilio, mientras crecen los rumores de desguace de la repartición estatal.
El clima de campaña electoral no se instaló en forma generalizada. El gobernador ejercerá la función de jefe del operativo, mientras que su esposa, Beatriz Rojkés, se centrará en el aparato justicialista. La ausencia de los candidatos presidenciales alternativos a la senadora Cristina Fernández de Kirchner (CFK) puede robustecer más el posicionamiento de esta en la provincia.
Si las fuerzas opositoras no consiguen instalar con cierta visibilidad a sus postulantes, el ciudadano que discrepa con CFK, llevado por la inercia, puede terminar inclinándose por el plan continuista de los Kirchner. El dúo Néstor Sobisch-Jorge Asís aparecerá por Tucumán hacia el viernes, en su primera gira proselitista. Presumiblemente procurarán captar votos del peronismo alejado de la Casa Rosada. Es una parcela del mundo político en la que también pretende pescar Roberto Lavagna, en sociedad con la UCR. La opción hecha por Voluntad Objetiva de Servir (VOS) para canalizar a su nómina de candidatos a diputados nacionales -el primero de la lista es Joseph Tanios Saleme- aleja al bussismo de la sociedad.
El conglomerado de partidos que sostiene al binomio Lavagna-Gerardo Morales competirá también por ese segmento de la opinión pública. José Ignacio García Hamilton, primer pretendiente a un escaño en Diputados, estableció contactos con referentes del mundo empresario y religioso que suelen exhibir independencia de criterio frente a la Casa de Gobierno. El escritor radical ha recibido también el apoyo de Pueblo Unido. Los oficialistas confían en obtener no menos de 400.000 votos para la senadora CFK, con el uso de la maquinaria estatal y partidaria. Con una enorme inferioridad de recursos, el peso del combate contra el kirchnerismo recaerá en los políticos opositores de distinto signo que tratan de conseguir una banca en Diputados.

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