Tardíos gestos de control electoral

Un organismo estatal, la Junta Electoral Nacional porteña, propuso la presencia de veedores internacionales en los comicios de octubre. Ajetreados días para el Tango 03. Por Angel Anaya - Columnista.

20 Septiembre 2007
BUENOS AIRES.- Rápidamente se acumularon adhesiones a la propuesta de la Junta Electoral Nacional porteña sobre la necesidad de analizar la presencia de observadores internacionales en los comicios del 28 de octubre.
Nunca antes se había presentado una iniciativa de esa naturaleza por parte de un organismo estatal, pero los escándalos y las dudas que está suscitando el proceso electoral en algunas provincias han aconsejado a la Junta curarse en salud.
El único de los más importantes competidores en las urnas que nada hizo hasta el momento ha sido el kirchnerismo, y es el Ministerio del Interior el que, en todo caso, debería solicitar aquellos veedores.
El punto es muy complicado, pues la consulta anunciada tiene fecha para el 2 de octubre, es decir, cuando no habría tiempo para que ese control de transparencia se produjera en todo el país o, si se quiere, más allá de la Ciudad de Buenos Aires.

Inquietudes
La discusión de Córdoba y el polémico empate de Chaco siguen tamizando las inquietudes públicas sobre un proceso donde la selección de candidatos y el descontrol de los gastos y medios electorales del oficialismo es tan impúdico como indisimulado.
En este último aspecto, la Justicia Electoral mira ostensiblemente para otro lado, pareciendo esperar, a lo sumo, los informes que después de las urnas los competidores deben entregarle.
Casi cuatro años después de la última elección presidencial, vaya por caso, la jueza Romilda Servini de Cubría terminó perdonando los excesos punibles de Carlos Menem y de Néstor Kirchner.

La caja rosada
El avión presidencial Tango 03 -que Menem compró para viajar al exterior y Fernando De la Rúa quiso vender- nunca tuvo mayor actividad que en estos días de campaña oficialista, por lo que debe contar con doble tripulación.
Hasta hace un par de semanas, la confusión de los actos oficiales con los de campaña de la primera dama, disimulaba ese servicio con costo fiscal. Pero ahora, la candidata presidencial lo está usando personalmente para acudir a sus actos, acompañada por ministros y por otros funcionarios, además de personal con sueldos públicos.
Es tan ostensible esa canilla descontrolada que ni la oposición ha presentado una sola denuncia u observación ante la justicia del fuero. Tal desigualdad de medios y recursos en la competencia electoral suma el ruidoso escrutinio de Córdoba, donde la Justicia ha denegado a la oposición de Luis Juez el recuento voto por voto.
Por lo demás, se acaba de sumar la denuncia del  obispo emérito de Iguazú, monseñor Joaquín Piña, sobre que podría cometerse un eventual fraude electoral en Misiones, después de haber impedido la reelección indefinida de gobernador, cuando derrotaron al oficialismo con la reforma constitucional.
La Junta Electoral nacional, aunque algo tarde para lograr un adecuado control, reacciona en forma similar como hace tres meses lo hizo la Cámara Nacional Electoral, para crear el Consejo Consultivo de Partidos Políticos, con el fin de resolver la crisis de representatividad, sin que todavía se haya fijado fecha. (De nuestra Sucursal)