20 Septiembre 2007 Seguir en 
Beirut.- Un diputado libanés antisirio y otras seis personas murieron al estallar una bomba en un barrio católico del este de Beirut, la capital del Líbano. El diputado muerto era Antoine Ghanem, de 64 años, un miembro del derechista Partido Falange Cristiana que se convirtió en la octava figura importante de la oposición libanesa antisiria en ser asesinada en su país desde 2005. Ghanem había regresado al Líbano el lunes tras refugiarse en el extranjero durante dos meses por razones de seguridad, una medida que adoptaron varios diputados antisirios desde el último asesinato, el del legislador Walid Eido, en junio.
El ataque llegó seis días antes de que el Parlamento se reúna para elegir a un nuevo presidente del país en una votación en la que se espera una cerrada puja entre el gobierno antisirio y la oposición prosiria, liderada por el partido islamista Hezbollah. Muchos libaneses temen que la elección derive en la creación de dos gobiernos rivales, como ocurrió en los dos últimos años de la guerra civil que devastó el país entre 1975 y 1990.
El asesinato de políticos antisirios comenzó con el ex primer ministro Rafik Hariri, quien murió en un atentado con coche bomba en febrero de 2005 que según los oponentes de Siria en el Líbano fue cometido por agentes de Damasco, cargos que Siria rechaza. La muerte de Hariri desató masivas protestas que contribuyeron a poner fin a la influencia y dominación que Siria ejerció sobre el Líbano durante 30 años, desde el inicio de la guerra civil. Desde entonces, el gobierno del primer ministro libanés, Fuad Siniora, que está apoyado por Estados Unidos, se enfrascó en una lucha de poder con Hezbollah, que reivindica los lazos con Siria.
Partidarios del gobierno acusaron repetidas veces a Siria de querer limitar la mayoría parlamentaria que tienen los aliados de Siniora mediante el asesinato de diputados de su coalición. La vocera de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que no era ninguna coincidencia la cercanía del ataque a las elecciones. Seis personas murieron y 22 resultaron heridas en el ataque. (AFP)
El ataque llegó seis días antes de que el Parlamento se reúna para elegir a un nuevo presidente del país en una votación en la que se espera una cerrada puja entre el gobierno antisirio y la oposición prosiria, liderada por el partido islamista Hezbollah. Muchos libaneses temen que la elección derive en la creación de dos gobiernos rivales, como ocurrió en los dos últimos años de la guerra civil que devastó el país entre 1975 y 1990.
El asesinato de políticos antisirios comenzó con el ex primer ministro Rafik Hariri, quien murió en un atentado con coche bomba en febrero de 2005 que según los oponentes de Siria en el Líbano fue cometido por agentes de Damasco, cargos que Siria rechaza. La muerte de Hariri desató masivas protestas que contribuyeron a poner fin a la influencia y dominación que Siria ejerció sobre el Líbano durante 30 años, desde el inicio de la guerra civil. Desde entonces, el gobierno del primer ministro libanés, Fuad Siniora, que está apoyado por Estados Unidos, se enfrascó en una lucha de poder con Hezbollah, que reivindica los lazos con Siria.
Partidarios del gobierno acusaron repetidas veces a Siria de querer limitar la mayoría parlamentaria que tienen los aliados de Siniora mediante el asesinato de diputados de su coalición. La vocera de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que no era ninguna coincidencia la cercanía del ataque a las elecciones. Seis personas murieron y 22 resultaron heridas en el ataque. (AFP)







