20 Septiembre 2007 Seguir en 
JERUSALEN.- Justo cuando la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, llegó ayer a la región para dar nuevo impulso al proceso de paz, Israel declaró entidad enemiga a la Franja de Gaza y anunció que cortará la provisión de luz y de combustible al territorio palestino dominado por la organización islámica palestina Hamas.
El anuncio, que surge como respuesta a los constantes ataques palestinos con cohetes Qassam a territorio israelí, relegó a un segundo plano la misión de Rice de promover una conferencia internacional convocada por Estados Unidos a fin de año, de la que los palestinos esperan que surja un acuerdo de paz definitivo con Israel que incluya la creación de un Estado propio.
Castigo colectivo
Además, el anuncio causó duras críticas del presidente palestino, Mahmud Abbas, y de grupos de asistencia internacional, que calificaron de inmoral y de castigo colectivo la decisión de cortar la energía a la empobrecida región y ponerla al borde de una catástrofe humanitaria. El propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó al gobierno israelí que revise la medida. Por el contrario, Rice avaló lo resuelto por el gabinete de seguridad de Israel. “Hamas es una entidad hostil también para Estados Unidos”, dijo. No obstante, aseguró que su país no abandonará a los palestinos inocentes que viven en Gaza.
Israel no estableció fecha para cortar el suministro energético a los 1,5 millones de habitantes de Gaza. Un vocero de Hamas interpretó la decisión como una declaración de guerra. Hamas tomó el control de la franja costera en junio, tras meses de enfrentamientos con la milicia del partido Al Fatah, de Abbas, que gobierna Cisjordania. Desde entonces, EEUU e Israel se unieron para aislar a Hamas y reforzar a Abbas, a quien ven como un socio para la paz. La estrategia incluye un bloqueo total de Gaza por tierra y mar, que virtualmente cortó todo contacto de la región con el resto del mundo.
Antes de llegar a Jerusalén, Rice intentó sin éxito un encuentro con el papa Benedicto XVI en su residencia de Castel Gandolfo. “El Papa está de vacaciones” fue la inflexible respuesta oficial, dijo un diario italiano. Según analistas, Rice quería reforzar su misión mediante el aval de haberse entrevistado con el Pontífice. (Reuter-Télam)
El anuncio, que surge como respuesta a los constantes ataques palestinos con cohetes Qassam a territorio israelí, relegó a un segundo plano la misión de Rice de promover una conferencia internacional convocada por Estados Unidos a fin de año, de la que los palestinos esperan que surja un acuerdo de paz definitivo con Israel que incluya la creación de un Estado propio.
Castigo colectivo
Además, el anuncio causó duras críticas del presidente palestino, Mahmud Abbas, y de grupos de asistencia internacional, que calificaron de inmoral y de castigo colectivo la decisión de cortar la energía a la empobrecida región y ponerla al borde de una catástrofe humanitaria. El propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó al gobierno israelí que revise la medida. Por el contrario, Rice avaló lo resuelto por el gabinete de seguridad de Israel. “Hamas es una entidad hostil también para Estados Unidos”, dijo. No obstante, aseguró que su país no abandonará a los palestinos inocentes que viven en Gaza.
Israel no estableció fecha para cortar el suministro energético a los 1,5 millones de habitantes de Gaza. Un vocero de Hamas interpretó la decisión como una declaración de guerra. Hamas tomó el control de la franja costera en junio, tras meses de enfrentamientos con la milicia del partido Al Fatah, de Abbas, que gobierna Cisjordania. Desde entonces, EEUU e Israel se unieron para aislar a Hamas y reforzar a Abbas, a quien ven como un socio para la paz. La estrategia incluye un bloqueo total de Gaza por tierra y mar, que virtualmente cortó todo contacto de la región con el resto del mundo.
Antes de llegar a Jerusalén, Rice intentó sin éxito un encuentro con el papa Benedicto XVI en su residencia de Castel Gandolfo. “El Papa está de vacaciones” fue la inflexible respuesta oficial, dijo un diario italiano. Según analistas, Rice quería reforzar su misión mediante el aval de haberse entrevistado con el Pontífice. (Reuter-Télam)







