07 Septiembre 2007 Seguir en 
MODENA, Italia.- La ciudad de Módena lloraba hoy a su hijo Luciano Pavarotti, el tenor de fama mundial y modesto origen que murió ayer y a quien centenares de admiradores y curiosos rinden homenaje ante el ataúd expuesto en una capilla ardiente.
Las pesadas puertas de la catedral romana del centro histórico -guardadas por dos leones de mármol rosa- se abrieron esta madrugada. Al mediodía, cerca de un millar de personas ya se habían inclinado ante los restos del cantante.
"No voy a decir que no estoy emocionada; su rostro es tan natural, tan normal, que parece que durmiera. Es una visión muy serena", declaró Luciana Capitani, una habitante de Módena. "Seguimos a Pavarotti desde el comienzo, cuando era pobre y vivía en la periferia. Era una persona muy generosa, siempre disponible para todos y sobre todo para los pobres", añadió la mujer, de unos 60 años.
Al interior de la catedral, algunas mujeres lloran al recogerse ante el féretro en el que reposa Pavarotti, con un smoking negro y las manos cruzadas sobre un rosario marfil. El cuerpo está protegido por un ligero velo de gasa transparente.
"Realmente perdimos a alguien grande, va a permanecer en la historia. Hizo muchas donaciones para los niños", destacó Pietro Bocchio. "Todo el mundo en Módena le dirá que conocía a Pavarotti. Mi hijo iba a la escuela con sus hijas mayores y mi hermana, que tenía una lavandería, planchaba todas sus camisas", exclamó el morador de la ciudad italiana.
La catedral deberá cerrar sus puertas al público mañana, durante la ceremonia fúnebre que comenzará en presencia del primer ministro italiano, Romano Prodi. El cantante ciego Andrea Bocelli cantará durante la misa. (AFP-NA)
Las pesadas puertas de la catedral romana del centro histórico -guardadas por dos leones de mármol rosa- se abrieron esta madrugada. Al mediodía, cerca de un millar de personas ya se habían inclinado ante los restos del cantante.
"No voy a decir que no estoy emocionada; su rostro es tan natural, tan normal, que parece que durmiera. Es una visión muy serena", declaró Luciana Capitani, una habitante de Módena. "Seguimos a Pavarotti desde el comienzo, cuando era pobre y vivía en la periferia. Era una persona muy generosa, siempre disponible para todos y sobre todo para los pobres", añadió la mujer, de unos 60 años.
Al interior de la catedral, algunas mujeres lloran al recogerse ante el féretro en el que reposa Pavarotti, con un smoking negro y las manos cruzadas sobre un rosario marfil. El cuerpo está protegido por un ligero velo de gasa transparente.
"Realmente perdimos a alguien grande, va a permanecer en la historia. Hizo muchas donaciones para los niños", destacó Pietro Bocchio. "Todo el mundo en Módena le dirá que conocía a Pavarotti. Mi hijo iba a la escuela con sus hijas mayores y mi hermana, que tenía una lavandería, planchaba todas sus camisas", exclamó el morador de la ciudad italiana.
La catedral deberá cerrar sus puertas al público mañana, durante la ceremonia fúnebre que comenzará en presencia del primer ministro italiano, Romano Prodi. El cantante ciego Andrea Bocelli cantará durante la misa. (AFP-NA)







