07 Septiembre 2007 Seguir en 
GUATEMALA.- Ensombrecida por la violencia y la más sangrienta carrera proselitista en una década, Guatemala elegirá el domingo presidente entre un general retirado, que promete mano dura contra la delincuencia, y un centroizquierdista, que busca terminar con la pobreza.
Los protagonistas de la pugna serán el moderado Alvaro Colom, empresario que ocupó varios cargos públicos y el general retirado Otto Pérez Molina, jefe de la temida unidad de inteligencia militar en parte de la guerra civil (1960-1996). Ambos llegan a la contienda virtualmente empatados en los últimos sondeos tras una campaña en la que han sido asesinados cerca de 50 políticos y activistas en crímenes vinculados algunos al narcotráfico, que trata de ganar influencia en los partidos, y a grupos armados que recuerdan los de la guerra.
Pérez Molina avanzó en las preferencias con la promesa de acabar con el crimen en un país donde las pandillas juveniles casi controlan algunos barrios y cobran para no asesinar. En uno de los últimos crímenes de la campaña, fueron asesinados dos miembros del partido de la Premio Nobel de la Paz y candidata Rigoberta Menchú, que no tiene posibilidades de llegar al sillón presidencial según sondeos.
Pérez Molina es un enérgico hombre de 56 años que prometió usar al Ejército en el país con uno de los mayores índices de homicidios del mundo. (DPA)
Los protagonistas de la pugna serán el moderado Alvaro Colom, empresario que ocupó varios cargos públicos y el general retirado Otto Pérez Molina, jefe de la temida unidad de inteligencia militar en parte de la guerra civil (1960-1996). Ambos llegan a la contienda virtualmente empatados en los últimos sondeos tras una campaña en la que han sido asesinados cerca de 50 políticos y activistas en crímenes vinculados algunos al narcotráfico, que trata de ganar influencia en los partidos, y a grupos armados que recuerdan los de la guerra.
Pérez Molina avanzó en las preferencias con la promesa de acabar con el crimen en un país donde las pandillas juveniles casi controlan algunos barrios y cobran para no asesinar. En uno de los últimos crímenes de la campaña, fueron asesinados dos miembros del partido de la Premio Nobel de la Paz y candidata Rigoberta Menchú, que no tiene posibilidades de llegar al sillón presidencial según sondeos.
Pérez Molina es un enérgico hombre de 56 años que prometió usar al Ejército en el país con uno de los mayores índices de homicidios del mundo. (DPA)







