07 Septiembre 2007 Seguir en 
ASUNCION.- El ex general golpista, Lino Oviedo, quedó ayer en libertad y fue alzado en andas y vitoreado por miles de seguidores frente a la prisión militar de Viñas Cué, en las afueras de Asunción, donde pasó 38 meses. Oviedo, condenado a 10 años de cárcel por un tribunal militar por el intento de golpe de Estado en 1996 contra el entonces presidente, Juan Carlos Wasmosy, salió de la prisión por decisión de la Corte Suprema de Justicia Militar. “Corresponde hacer lugar al pedido de la defensa, pues Lino Oviedo ya cumplió más de la mitad de la pena y mantuvo buena conducta durante su reclusión”, dijo el vocero del máximo tribunal castrense.
A partir de ahora, Oviedo deberá ganarse el sustento por medios lícitos y evitar malas compañías, según las condiciones impuestas para gozar de la libertad condicional, pues no ha sido sobreseído. Además, tiene prohibido salir del país.
Promesa a la Virgen
Unos 500 seguidores del partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), fundado por el ex general tras abandonar las filas del gubernamental partido Colorado, saludaron a Oviedo, que abandonó la cárcel en compañía del líder del Unace, el senador Enrique González Quintana, y se dirigió a la ciudad de Caacupé para cumplir una promesa hecha a la Virgen María, dijo el senador.
Luego de la fallida intentona de abril de 1996, tras una breve reclusión, Oviedo fue liberado por el gobierno del entonces presidente, Raúl Cubas Grau, en agosto de 1998. En marzo de 1999, tras el asesinato del vicepresidente, Luis María Argaña, que obligó a Cubas Grau a renunciar, el ex militar se asiló en la Argentina. Luego se fue a Brasil, que le otorgó refugio político. Sin embargo, en junio de 2004 decidió retornar a su país y desde entonces guardó reclusión en el penal militar de Viñas Cué.
Los abogados de Oviedo buscarán sortear los obstáculos jurídicos que le impiden al ex general presentarse como candidato presidencial para la elección de abril de 2008. La Constitución paraguaya prohíbe la postulación de personas que han sido sentenciadas, mientras dure la condena. El Unace integra una alianza opositora liderada por el favorito en las encuestas, el ex obispo Fernando Lugo. (Reuter-DPA-Télam)
A partir de ahora, Oviedo deberá ganarse el sustento por medios lícitos y evitar malas compañías, según las condiciones impuestas para gozar de la libertad condicional, pues no ha sido sobreseído. Además, tiene prohibido salir del país.
Promesa a la Virgen
Unos 500 seguidores del partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), fundado por el ex general tras abandonar las filas del gubernamental partido Colorado, saludaron a Oviedo, que abandonó la cárcel en compañía del líder del Unace, el senador Enrique González Quintana, y se dirigió a la ciudad de Caacupé para cumplir una promesa hecha a la Virgen María, dijo el senador.
Luego de la fallida intentona de abril de 1996, tras una breve reclusión, Oviedo fue liberado por el gobierno del entonces presidente, Raúl Cubas Grau, en agosto de 1998. En marzo de 1999, tras el asesinato del vicepresidente, Luis María Argaña, que obligó a Cubas Grau a renunciar, el ex militar se asiló en la Argentina. Luego se fue a Brasil, que le otorgó refugio político. Sin embargo, en junio de 2004 decidió retornar a su país y desde entonces guardó reclusión en el penal militar de Viñas Cué.
Los abogados de Oviedo buscarán sortear los obstáculos jurídicos que le impiden al ex general presentarse como candidato presidencial para la elección de abril de 2008. La Constitución paraguaya prohíbe la postulación de personas que han sido sentenciadas, mientras dure la condena. El Unace integra una alianza opositora liderada por el favorito en las encuestas, el ex obispo Fernando Lugo. (Reuter-DPA-Télam)







