"Disculpá por haberte metido en este lío", escribió L. a una amiga
Hallaron un mensaje de texto enviado por una de las sospechosas de haber empujado a Carla. Una tercera adolescente intenta desvincularse de la causa; presentó esta mañana una lista de testigos. ¿Quiénes subieron San Javier con la víctima?
06 Septiembre 2007 Seguir en 
"Disculpá por haberte metido en este lío". Ese fue el mensaje de texto por celular que le envió L. (inicial de una de las dos detenidas por la muerte de Carla Romina Ortega) a una tercera joven cuya vinculación con el caso está siendo investigada.
La receptora de la misiva, identificada como Lo., se puso a disposición de la Justicia esta mañana, a través de su abogado Patricio García. La chica presentó una lista de testigos que confirmarían que ella no estuvo con la víctima el sábado 25 de agosto, cuando fue asesinada.
En su declaración judicial, J. (la otra detenida) acusó a L. y a Lo. de haber ido a San Javier con Carla. La víctima fue encontrada sin vida la noche del domingo 26 de agosto en el fondo de un precipicio ubicado a la vera de la ruta 338, en la subida a San Javier. Según determinaron los forenses, no había sido golpeada. Sólo presentaba una lesión en la cabeza, producto de la caída. Agonizó allí al menos una hora y luego falleció asfixiada al haber sufrido un edema pulmonar.
Las hipótesis que manejan los policías de la Dirección de Investigaciones -comandados por el oficial Miguel Frías y por los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira y René Aguirre- indican que las dos detenidas discutieron con Carla y una de ellas la empujó. Las tres chicas habrían llegado hasta el lugar en el que cayó el cuerpo en la moto que manejaba L.
Una mujer que reside en cercanías de la rotonda del pie del cerro reconoció a esta joven como la persona que había ingresado a su comercio el sábado a la tarde. Otros testigos, del barrio Nicolás Avellaneda IV, dijeron haber visto a las tres adolescentes en la moto, con Carla sentada en el medio.
Algunos testigos situaron a las tres jóvenes en cercanías del cerro San Javier poco después de las 20. En consecuencia, la presunta pelea habría surgido cuando ya era de noche. Según el comisario Gómez, ambas acusadas tienen un pacto de silencio, por lo que será difícil que cuenten qué fue lo que realmente pasó esa noche.
El hecho de que hayan dejado herida a Carla en vez de prestarle auxilio habilita a la Justicia a acusarlas al menos por abandono de persona, un delito que prevé penas que van de los cinco a los quince años de prisión, por lo que no es excarcelable. LA GACETA ©
La receptora de la misiva, identificada como Lo., se puso a disposición de la Justicia esta mañana, a través de su abogado Patricio García. La chica presentó una lista de testigos que confirmarían que ella no estuvo con la víctima el sábado 25 de agosto, cuando fue asesinada.
En su declaración judicial, J. (la otra detenida) acusó a L. y a Lo. de haber ido a San Javier con Carla. La víctima fue encontrada sin vida la noche del domingo 26 de agosto en el fondo de un precipicio ubicado a la vera de la ruta 338, en la subida a San Javier. Según determinaron los forenses, no había sido golpeada. Sólo presentaba una lesión en la cabeza, producto de la caída. Agonizó allí al menos una hora y luego falleció asfixiada al haber sufrido un edema pulmonar.
Las hipótesis que manejan los policías de la Dirección de Investigaciones -comandados por el oficial Miguel Frías y por los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira y René Aguirre- indican que las dos detenidas discutieron con Carla y una de ellas la empujó. Las tres chicas habrían llegado hasta el lugar en el que cayó el cuerpo en la moto que manejaba L.
Una mujer que reside en cercanías de la rotonda del pie del cerro reconoció a esta joven como la persona que había ingresado a su comercio el sábado a la tarde. Otros testigos, del barrio Nicolás Avellaneda IV, dijeron haber visto a las tres adolescentes en la moto, con Carla sentada en el medio.
Algunos testigos situaron a las tres jóvenes en cercanías del cerro San Javier poco después de las 20. En consecuencia, la presunta pelea habría surgido cuando ya era de noche. Según el comisario Gómez, ambas acusadas tienen un pacto de silencio, por lo que será difícil que cuenten qué fue lo que realmente pasó esa noche.
El hecho de que hayan dejado herida a Carla en vez de prestarle auxilio habilita a la Justicia a acusarlas al menos por abandono de persona, un delito que prevé penas que van de los cinco a los quince años de prisión, por lo que no es excarcelable. LA GACETA ©







