Someten a pericias psiquiátricas a las dos acusadas de haber empujado a Carla

Las sospechosas serán entrevistadas por psicólogos. Los investigadores insisten en que el crimen tiene ribetes pasionales. Fueron trasladadas esta mañana a Tribunales y se complica su situación procesal. Informes cruciales.

TRASLADO. Una de las sospechosas ingresó ayer al Palacio de Tribunales, esta mañana, custodiada por una oficial. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
TRASLADO. Una de las sospechosas ingresó ayer al Palacio de Tribunales, esta mañana, custodiada por una oficial. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
04 Septiembre 2007
Las dos menores detenidas por la muerte de Carla Romina Ortega fueron trasladas esta mañana a Tribunales, para ser sometidas a pericias psiquiátricas e informes socioambientales ordenados por la jueza de Menores Nora Wexler.

Las sospechosas (cuyas iniciales son J. y L.) fueron entrevistadas por una psicóloga y por los trabajadores sociales del juzgado. Ocurre que los investigadores sostienen que el crimen tiene ribetes pasionales. Las pericias son consideradas fundamentales para que se defina la situación procesal de las detenidas, especialmente la de la chica que tiene 15 años y que, por ello, es inimputable.

La víctima fue encontrada sin vida la noche del domingo 26 de agosto en el fondo de un precipicio ubicado a la vera de la ruta 338, en la subida a San Javier. Según determinaron los forenses, no había sido golpeada. Sólo presentaba una lesión en la cabeza, producto de la caída. Agonizó allí al menos una hora y luego falleció asfixiada al haber sufrido un edema pulmonar.

Las hipótesis que manejan los policías de la Dirección de Investigaciones -comandados por el oficial Miguel Frías y por los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira y René Aguirre- indican que las dos detenidas discutieron con Carla y una de ellas la empujó. Las tres chicas habrían llegado hasta el lugar en el que cayó el cuerpo en la moto que manejaba L.

Una mujer que reside en cercanías de la rotonda del pie del cerro reconoció a esta joven como la persona que había ingresado a su comercio el sábado a la tarde. Otros testigos, del barrio Nicolás Avellaneda IV, dijeron haber visto a las tres adolescentes en la moto, con Carla sentada en el medio.

Algunos testigos situaron a las tres jóvenes en cercanías del cerro San Javier poco después de las 20. En consecuencia, la presunta pelea habría surgido cuando ya era de noche. Según el comisario Gómez, ambas acusadas tienen un pacto de silencio, por lo que será difícil que cuenten qué fue lo que realmente pasó esa noche.

El hecho de que hayan dejado herida a Carla en vez de prestarle auxilio habilita a la Justicia a acusarlas al menos por abandono de persona, un delito que prevé penas que van de los cinco a los quince años de prisión, por lo que no es excarcelable. LA GACETA ©

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