Un incendio provocó pánico

No hubo heridos. El local está ubicado en un pasaje, a metros de la cancha de Atlético Tucumán.

IMPRESIONANTE. Las llamas alcanzaron los 10 metros de altura. Varias dotaciones de bomberos intentaban apagarlas anoche, a las 23.50.LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
IMPRESIONANTE. Las llamas alcanzaron los 10 metros de altura. Varias dotaciones de bomberos intentaban apagarlas anoche, a las 23.50.LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
04 Septiembre 2007
Un enorme incendio destruyó anoche completamente un depósito de plásticos ubicado a metros de la cancha de Atlético Tucumán, y provocó pánico entre vecinos que debieron ser evacuados de sus casas por la Policía. Las llamas alcanzaron los 10 metros de altura y tres dotaciones de bomberos trabajaban al cierre de esta edición para terminar de extinguirlas.
El siniestro se inició a las 20.30, en el depósito ubicado en el pasaje Alonso de Mercado y Villacorta 357, ubicado entre Laprida y Rivadavia al 1.300. Abraham Levín, dueño del local, explicó que dentro del depósito había gran cantidad de objetos de plástico, como sillas, mesas, vajillas y recipientes y cartones. "No entiendo qué pudo haber pasado. Cuando me avisaron, ya no podíamos acercarnos. Lo que tampoco entiendo es cómo, si los bomberos están a tres cuadras, demoraron más de una hora en llegar", indicó. Levín es propietario de un comercio de venta de artículos plásticos ubicado en el centro.
Los socorristas trabajaban contra reloj ya que, a metros del local, que ocupa un terreno de 20 x 30, hay otro depósito en el que se almacenan productos agroquímicos. Y a poco más de una cuadra hay una distribuidora de garrafas de gas. La Policía cortó el tránsito en las intersecciones de Laprida y Rivadavia con Chile y con Bolivia. Además, cinco ambulancias acudieron, si bien hasta el cierre de esta edición, a las 23.50, no se habían reportado víctimas. La asistencia médica estaba destinada a varias mujeres que habían sufrido ataques de nervios. En el Hospital Centro de Salud estaban en estado de alerta ante la posibilidad de tener que asistir emergencias de quemaduras.
"Empezamos a escuchar explosiones. Salimos a la calle y vimos el fuego. Yo llamé al 110, pero no me atendió nadie. En cuestión de minutos las llamas eran incontrolables. Sacamos a los chicos de la casa y nos alejamos", explicó Carlos, uno de los vecinos. Ana María, otra vecina relató: "no sabíamos qué pasaba. Nos vinieron a avisar del fuego. Esto es muy peligroso. Ojalá que no haya heridos". Algunos de los vecinos, incluso, intentaron agredir al propietario, que debió ser socorrido por la Policía.
Poco después de las 23.30, personal de la Policía Lacustre comenzó a atacar el fuego con productos químicos y, de a poco, las llamas disminuyeron. En ese momento ya se habían desplomado dos paredes que se habían resquebrajado a causa del incendio.