04 Septiembre 2007 Seguir en 
La transparencia es una de las virtudes esenciales de la democracia, tanto en lo que se refiere a la conducta de los gobernantes, a quienes integran los poderes y a las instituciones del Estado. Lo mismo debe ocurrir cuando se realizan elecciones para elegir nuevos representantes. La de este domingo fue, por cierto, una jornada comicial contrastante en dos de los distritos principales del país debido a la gran cantidad de votantes.
En Santa Fe, todo transcurrió con normalidad, pese a los temores de algunas irregularidades que inquietaban antes de los comicios al candidato socialista Hermes Binner, que obtuvo la gobernación. A poco de entrada la madrugada de ayer, ya se sabía que el ex intendente de Rosario que enfrentaba a Rafael Bielsa, que contaba con el respaldo del Gobierno nacional, se había impuesto en los comicios. Escrutado el 99,50 % de las mesas, los cómputos oficiales le daban al Frente Progresista (Binner) el 48,60 % de los votos contra 38,79 % del Frente para la Victoria (Bielsa). De ese modo, Binner se convierte en el primer gobernador socialista de la historia argentina. La campaña proselitista se desarrolló sin sobresaltos y no prevalecieron los agravios personales, como sucede en las últimas elecciones. Esta compulsa enfrentó, por cierto, a dos caballeros. El derrotado no demoró demasiado tiempo en felicitar por el triunfo a su rival. Es más, el ahora ex candidato a gobernador de Santa Fe ratificó su decisión de dejar la banca de diputado nacional, y anunció que se dedicará a su actividad de abogado. El presidente la Nación también felicitó a Binner.
No sucedió lo mismo en la provincia de Córdoba, donde los dos principales candidatos, el actual vicegobernador Juan Schiaretti, postulante de Unión por Córdoba, y el intendente Luis Juez, del Frente Cívico y Social, cruzaron fuertes acusaciones al cerrar sus campañas proselitistas. A media hora de haber concluido el acto, Schiaretti se adjudicó el triunfo por 7 puntos de diferencia sobre Juez y convocó a sus militantes a festejar a las 20.30 en la Casa de Gobierno. A las 18.40, el representante del Frente Cívico y Social también se proclamó ganador, basándose en datos proporcionados a boca de urna. El escrutinio se realizó con una marcada lentitud. A más de cinco horas del cierre de las elecciones, sólo se conocían los datos del 25% de las mesas, que daban ganador a candidato oficialista Schiaretti. Casi a la medianoche, ambos se autoconsagraron ganadores y la tensión siguió incrementándose a lo largo de las horas ante la paridad del resultado.
Con el escrutinio provisorio del 97,95 % de las mesas, el vicegobernador se adjudicó la victoria con apenas 1,1 punto de ventaja sobre el actual intendente de “La Docta”. Hacia el mediodía de ayer, Juez denunció fraude y anticipó que pediría en los próximos días a la Justicia Electoral el recuento voto por voto. Desconoció los resultados del largo y cuestionado escrutinio, y comenzó a preparar la estrategia judicial que llevará adelante para impugnar los resultados. Según se informó, la sospecha de los seguidores de Juez se debe a que durante la madrugada del lunes hubo momentos en los no se pudo controlar el recuento de los sufragios porque la jueza electoral dificultó el acceso de los apoderados del partido.
Las elecciones en Córdoba quedaron teñidas por sospechas de irregularidades. Nueve provincias deben aún elegir autoridades y la elección presidencial se realizará el 28 de octubre. Sería saludable para la democracia que los comicios se realizaran con total transparencia que es también sinónimo de madurez de una sociedad civilizada.
En Santa Fe, todo transcurrió con normalidad, pese a los temores de algunas irregularidades que inquietaban antes de los comicios al candidato socialista Hermes Binner, que obtuvo la gobernación. A poco de entrada la madrugada de ayer, ya se sabía que el ex intendente de Rosario que enfrentaba a Rafael Bielsa, que contaba con el respaldo del Gobierno nacional, se había impuesto en los comicios. Escrutado el 99,50 % de las mesas, los cómputos oficiales le daban al Frente Progresista (Binner) el 48,60 % de los votos contra 38,79 % del Frente para la Victoria (Bielsa). De ese modo, Binner se convierte en el primer gobernador socialista de la historia argentina. La campaña proselitista se desarrolló sin sobresaltos y no prevalecieron los agravios personales, como sucede en las últimas elecciones. Esta compulsa enfrentó, por cierto, a dos caballeros. El derrotado no demoró demasiado tiempo en felicitar por el triunfo a su rival. Es más, el ahora ex candidato a gobernador de Santa Fe ratificó su decisión de dejar la banca de diputado nacional, y anunció que se dedicará a su actividad de abogado. El presidente la Nación también felicitó a Binner.
No sucedió lo mismo en la provincia de Córdoba, donde los dos principales candidatos, el actual vicegobernador Juan Schiaretti, postulante de Unión por Córdoba, y el intendente Luis Juez, del Frente Cívico y Social, cruzaron fuertes acusaciones al cerrar sus campañas proselitistas. A media hora de haber concluido el acto, Schiaretti se adjudicó el triunfo por 7 puntos de diferencia sobre Juez y convocó a sus militantes a festejar a las 20.30 en la Casa de Gobierno. A las 18.40, el representante del Frente Cívico y Social también se proclamó ganador, basándose en datos proporcionados a boca de urna. El escrutinio se realizó con una marcada lentitud. A más de cinco horas del cierre de las elecciones, sólo se conocían los datos del 25% de las mesas, que daban ganador a candidato oficialista Schiaretti. Casi a la medianoche, ambos se autoconsagraron ganadores y la tensión siguió incrementándose a lo largo de las horas ante la paridad del resultado.
Con el escrutinio provisorio del 97,95 % de las mesas, el vicegobernador se adjudicó la victoria con apenas 1,1 punto de ventaja sobre el actual intendente de “La Docta”. Hacia el mediodía de ayer, Juez denunció fraude y anticipó que pediría en los próximos días a la Justicia Electoral el recuento voto por voto. Desconoció los resultados del largo y cuestionado escrutinio, y comenzó a preparar la estrategia judicial que llevará adelante para impugnar los resultados. Según se informó, la sospecha de los seguidores de Juez se debe a que durante la madrugada del lunes hubo momentos en los no se pudo controlar el recuento de los sufragios porque la jueza electoral dificultó el acceso de los apoderados del partido.
Las elecciones en Córdoba quedaron teñidas por sospechas de irregularidades. Nueve provincias deben aún elegir autoridades y la elección presidencial se realizará el 28 de octubre. Sería saludable para la democracia que los comicios se realizaran con total transparencia que es también sinónimo de madurez de una sociedad civilizada.







