04 Septiembre 2007 Seguir en 
El combo vino completo en la noche del domingo, en la plaza Independencia: los timbres vocales de ese gran animador del escenario que es Rubén Rada se sumaron al virtuosismo musical de Javier Malosetti, y a sus dos acompañantes de lujo: Hernán Jacinto (teclados) y Oscar Giunta (percusión). El público fue el gran ganador de la velada y, desde la mitad del show, se prendió en los temas, hizo los coros y hasta celebró bailando los potentes y movedizos ritmos del candombe.
Porque de eso se trataba en realidad: de una jam session (como fue presentada en la gacetilla oficial), en la que con humor e inteligencia, el grupo fusionó jazz, candombe, blues, funky y soul. De lo contrario ¿cómo explicar el pasaje de la enternecedora versión de "Georgia on my mind" (el tema que inmortalizó Ray Charles) al potente funky de "Rough biker", hasta llegar al agitado ritmo del "Candombe para Gardel"?
Rada y Malosetti funcionan con guiños en el escenario y saben perfectamente manejar los tiempos del show y sus pausas (por el micrófono leían publicidades de otros recitales y una proclama en defensa de la Escuela Normal que fue largamente aplaudida).
Y hasta pudieron escaparse del programa pautado. Por eso, no sorprendió cuando en un momento, "pintó" una cumbia en los teclados y los espectadores inmediatamente comenzaron a reaccionar, pero Malosetti la paró en seco, como para que se entienda que era una broma; o la interpretación de la melosa canción de James Blunt (favorita en los ringtones), "You are beatiful", que Rada supo conquistar y llevarse las risas y los aplausos de la gente.
La noche del domingo no podía ser mejor; el agradable clima primaveral fue propicio para que se acercara al escenario mucho público (un poco más de 4.000 personas), y que a medida que se desarrollaba el show, tomara confianza no sólo para aplaudir, sino para entusiasmarse con los ritmos, corear los temas, y bailar los candombes como "Dedos", "El Negro chino", "Candombe para Gardel" y "Muy lejos te vas", entre otros. Pero los temas de Malosetti, como "Rough biker" y "Varsovia Stomp" (con los extraordinarios solos de batería de Giunta) arrancaron ovaciones, sobre todo "Don?t bug me", que tuvo un invitado especial en el escenario. Cuando promediaba el blues, Malosetti vio cerca del escenario a una persona que tenía una armónica en sus manos, y de inmediato lo invitó a subir: el armoniquista Eduardo Deheza (sí, el también campeón de aladeltismo) acompañó con su instrumento el resto de la canción. El invitado fue sorpresa, como sucede en una verdadera jam session.
Porque de eso se trataba en realidad: de una jam session (como fue presentada en la gacetilla oficial), en la que con humor e inteligencia, el grupo fusionó jazz, candombe, blues, funky y soul. De lo contrario ¿cómo explicar el pasaje de la enternecedora versión de "Georgia on my mind" (el tema que inmortalizó Ray Charles) al potente funky de "Rough biker", hasta llegar al agitado ritmo del "Candombe para Gardel"?
Rada y Malosetti funcionan con guiños en el escenario y saben perfectamente manejar los tiempos del show y sus pausas (por el micrófono leían publicidades de otros recitales y una proclama en defensa de la Escuela Normal que fue largamente aplaudida).
Y hasta pudieron escaparse del programa pautado. Por eso, no sorprendió cuando en un momento, "pintó" una cumbia en los teclados y los espectadores inmediatamente comenzaron a reaccionar, pero Malosetti la paró en seco, como para que se entienda que era una broma; o la interpretación de la melosa canción de James Blunt (favorita en los ringtones), "You are beatiful", que Rada supo conquistar y llevarse las risas y los aplausos de la gente.
La noche del domingo no podía ser mejor; el agradable clima primaveral fue propicio para que se acercara al escenario mucho público (un poco más de 4.000 personas), y que a medida que se desarrollaba el show, tomara confianza no sólo para aplaudir, sino para entusiasmarse con los ritmos, corear los temas, y bailar los candombes como "Dedos", "El Negro chino", "Candombe para Gardel" y "Muy lejos te vas", entre otros. Pero los temas de Malosetti, como "Rough biker" y "Varsovia Stomp" (con los extraordinarios solos de batería de Giunta) arrancaron ovaciones, sobre todo "Don?t bug me", que tuvo un invitado especial en el escenario. Cuando promediaba el blues, Malosetti vio cerca del escenario a una persona que tenía una armónica en sus manos, y de inmediato lo invitó a subir: el armoniquista Eduardo Deheza (sí, el también campeón de aladeltismo) acompañó con su instrumento el resto de la canción. El invitado fue sorpresa, como sucede en una verdadera jam session.







