Asesinó a su ex novia y después se suicidó
Una joven de 17 años recibió al menos 20 puñaladas el sábado tras haber salido de una casa en la que se festejaba un cumpleaños. Según los familiares de la víctima, el atacante estaba obsesionado con ella. Otra joven resultó herida en una mano. Las denuncias.
03 Septiembre 2007 Seguir en 
Un tremendo drama pasional conmueve a los vecinos de Taco Ralo. Un joven de 21 años asesinó a su ex novia, de 17, asestándole al menos 20 puñaladas y cortándola con saña en varias partes del cuerpo, para luego suicidarse ahorcándose de un árbol. Si bien se cree que el feroz ataque se debió a que la joven se negaba a reiniciar la relación, los investigadores sostienen que tiene que haber habido otra cuestión, teniendo en cuenta la brutal saña del atacante.
El sábado a la noche, varias personas estaban en una fiesta de cumpleaños. Entre ellas, se encontraba Jésica del Valle Vizcarra, vecina de la zona. Según le relataron los vecinos a la Policía, la joven estuvo bailando un largo rato con su ex novio, Sebastián Roque Toledo. Los informantes aseguraron que entre ellos no hubo ninguna pelea y nada que hiciera prever lo que luego sucedería.
Poco antes de las 22.30, la joven se retiró de la fiesta, acompañada por su tía Ramona Romero, de 62 años, y por su prima Analía, de 18. Las tres iban caminando tranquilamente sin saber que la tragedia estaba por golpearlas. Ramona y Analía relataron posteriormente que, de improviso, cuando estaban llegando a la esquina de calle Santa Fe casi Boulevard Norte, detrás de ellas apareció Toledo, quien, sin decir ni una palabra, le asestó un cuchillazo en el cuello a Jésica. La joven, herida, cayó al suelo y su prima intentó defenderla. “Estaba como loco, no lo podíamos parar”, relató luego la joven, que resultó con una herida en una mano por el agresor. Toledo, además, empujó a la mujer de 62 años y la hizo caer. Viendo que ninguna de ellas podría detener al agresor, ambas mujeres escaparon del lugar y Jésica quedó absolutamente indefensa. Según los investigadores, Toledo aprovechó esta situación y atacó con sádica furia a su ex novia. Armado con el cuchillo le asestó puñaladas en el rostro, en el cuello, en el abdomen y en el tórax. Luego comenzó a cortarla. Fue un ataque demencial. Después, el agresor huyó.
En ese momento, Cristian Cisterna, de 26 años, vio el cuerpo de la joven y corrió a la comisaría a relatar lo que estaba pasando. Los policías fueron al lugar, encontraron a la víctima y en el mismo patrullero la llevaron hacia el hospital de La Madrid, distante a 20 kilómetros, adonde la joven llegó sin vida. “Se escucharon gritos y la gente salió a ver lo que ocurría . Nos dimos con que alguien había atacado a una joven. Encontramos a la chica tirada, muy mal herida. El muchacho, según supimos después, la había estado esperando por aquí. El tipo, según dicen, estaba muy furioso. La atacó y se dio a la fuga”, explicó Rubén Díaz, vecino del lugar.
Tras el crimen, personal de la Regional Sur, al mando de los comisarios René Roldán y Fernando Soria, comenzó a buscar al homicida. Luego de varias horas lograron dar con él ayer a las 10.40. Toledo había atado un alambre a un árbol ubicado a unos 400 metros de su domicilio, y se ahorcó. En el bolsillo trasero derecho del pantalón le encontraron el cuchillo con el que había matado a su ex pareja.
Algunos vecinos aseguraron que Toledo estaba obsesionado con la joven. “No quería por nada del mundo dejar de salir con ella”, explicó uno de ellos.
Antonia Matilde Ledesma, de 50 años, madre de la joven, estaba desolada. Sin dejar de llorar aseguró que ella sabía que en algún momento su hija sería víctima de Toledo. “Hace dos semanas este tipo cortó la luz de mi casa, se metió por la fuerza y la agarró a mi hija en la habitación. Cuando yo llegué, salió corriendo y se escondió. Fui a hacer la denuncia en la comisaría, pero parece que no me creyeron. Ahora tengo a mi hija en un ataúd”, dijo. Junto a ella estaba Felipe del Valle Vizcarra, el padre de Jésica, quien no pudo hablar, conmovido por la tragedia.
Todos los que conocían a la adolescente aseguraron que era una excelente chica, incapaz de alguna maldad. “Este tipo la acosaba todo el día, la celaba, no la dejaba vivir. Yo sabía que algo malo iba a pasar. ¿Quién me devuelve ahora a mi hija?”, dijo la madre, antes de estallar en llanto.
El sábado a la noche, varias personas estaban en una fiesta de cumpleaños. Entre ellas, se encontraba Jésica del Valle Vizcarra, vecina de la zona. Según le relataron los vecinos a la Policía, la joven estuvo bailando un largo rato con su ex novio, Sebastián Roque Toledo. Los informantes aseguraron que entre ellos no hubo ninguna pelea y nada que hiciera prever lo que luego sucedería.
Poco antes de las 22.30, la joven se retiró de la fiesta, acompañada por su tía Ramona Romero, de 62 años, y por su prima Analía, de 18. Las tres iban caminando tranquilamente sin saber que la tragedia estaba por golpearlas. Ramona y Analía relataron posteriormente que, de improviso, cuando estaban llegando a la esquina de calle Santa Fe casi Boulevard Norte, detrás de ellas apareció Toledo, quien, sin decir ni una palabra, le asestó un cuchillazo en el cuello a Jésica. La joven, herida, cayó al suelo y su prima intentó defenderla. “Estaba como loco, no lo podíamos parar”, relató luego la joven, que resultó con una herida en una mano por el agresor. Toledo, además, empujó a la mujer de 62 años y la hizo caer. Viendo que ninguna de ellas podría detener al agresor, ambas mujeres escaparon del lugar y Jésica quedó absolutamente indefensa. Según los investigadores, Toledo aprovechó esta situación y atacó con sádica furia a su ex novia. Armado con el cuchillo le asestó puñaladas en el rostro, en el cuello, en el abdomen y en el tórax. Luego comenzó a cortarla. Fue un ataque demencial. Después, el agresor huyó.
En ese momento, Cristian Cisterna, de 26 años, vio el cuerpo de la joven y corrió a la comisaría a relatar lo que estaba pasando. Los policías fueron al lugar, encontraron a la víctima y en el mismo patrullero la llevaron hacia el hospital de La Madrid, distante a 20 kilómetros, adonde la joven llegó sin vida. “Se escucharon gritos y la gente salió a ver lo que ocurría . Nos dimos con que alguien había atacado a una joven. Encontramos a la chica tirada, muy mal herida. El muchacho, según supimos después, la había estado esperando por aquí. El tipo, según dicen, estaba muy furioso. La atacó y se dio a la fuga”, explicó Rubén Díaz, vecino del lugar.
Tras el crimen, personal de la Regional Sur, al mando de los comisarios René Roldán y Fernando Soria, comenzó a buscar al homicida. Luego de varias horas lograron dar con él ayer a las 10.40. Toledo había atado un alambre a un árbol ubicado a unos 400 metros de su domicilio, y se ahorcó. En el bolsillo trasero derecho del pantalón le encontraron el cuchillo con el que había matado a su ex pareja.
Algunos vecinos aseguraron que Toledo estaba obsesionado con la joven. “No quería por nada del mundo dejar de salir con ella”, explicó uno de ellos.
Antonia Matilde Ledesma, de 50 años, madre de la joven, estaba desolada. Sin dejar de llorar aseguró que ella sabía que en algún momento su hija sería víctima de Toledo. “Hace dos semanas este tipo cortó la luz de mi casa, se metió por la fuerza y la agarró a mi hija en la habitación. Cuando yo llegué, salió corriendo y se escondió. Fui a hacer la denuncia en la comisaría, pero parece que no me creyeron. Ahora tengo a mi hija en un ataúd”, dijo. Junto a ella estaba Felipe del Valle Vizcarra, el padre de Jésica, quien no pudo hablar, conmovido por la tragedia.
Todos los que conocían a la adolescente aseguraron que era una excelente chica, incapaz de alguna maldad. “Este tipo la acosaba todo el día, la celaba, no la dejaba vivir. Yo sabía que algo malo iba a pasar. ¿Quién me devuelve ahora a mi hija?”, dijo la madre, antes de estallar en llanto.
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