01 Septiembre 2007 Seguir en 
Un empleado del Instituto Provincial de la Vivienda fue detenido en un operativo policial en José Colombres primera cuadra, donde fue sorprendido in fraganti recibiendo dinero y documentación para conseguirle una casa en Lomas del Tafí a una agente policial encubierta que se hizo pasar por solicitante.
La investigación comenzó a partir de una denuncia realizada hace dos años por el interventor del Instituto Provincial de la Vivienda, ingeniero Gustavo Durán, reiterada en tres oportunidades. La última fue el 23 de agosto, cuando el coordinador de Políticas Habitacionales del IPV, Néstor Miguel Jiménez Augier dejó constancia de que en el Instituto habían tomado conocimiento que personas desconocidas, aprovechándose de la necesidad de la gente, ofrecían a cambio de dinero la adjudicación segura de viviendas. Los clientes eran contactados en el propio IPV. Durán explicó que para impedir que más incautos fueran estafados habían asentado la denuncia. Así fue como la agente Viviana Francisca Medina, de la sección Defraudaciones y Estafas, fue al IPV, se mostró interesada en inscribirse y se contactó con el empleado del que las autoridades sospechaban. El hombre -casado, de 56 años de edad- le dijo que debía entregarle $ 110 para iniciar el trámite y una copia del DNI, además de otro monto para que le adjudicaran la vivienda, según informaron en la Policía. La agente accedió y ambos quedaron en encontrarse en la esquina de San Martín y José Colombres.
Los billetes que la Policía le entregó al acusado habían sido previamente fotocopiados. A las 17, el sospechoso fue rodeado por personal al mando de los comisarios Mario Barrera y Héctor Vera, por lo que no pudo escapar.
Durán, que actualmente se encuentra en Buenos Aires, confirmó a LA GACETA en una entrevista telefónica que la denuncia "no sólo fue radicada por venta fraudulenta de viviendas sino también por documentación falsa. "Queremos dejar en claro que no hay gestores, y que nadie puede cobrar para asegurar la adjudicación de la vivienda. Este señor era empleado nuestro, y estaba estafando a los interesados", agregó el funcionario. Al momento de ser apresado, el sospechoso llevaba en su poder $1.150, una carpeta con distintos documentos y un teléfono celular.
El operativo fue supervisado por los comisarios Raúl Ferreira y René Aguirre y el acusado quedó a disposición del fiscal Pedro Gallo.
La investigación comenzó a partir de una denuncia realizada hace dos años por el interventor del Instituto Provincial de la Vivienda, ingeniero Gustavo Durán, reiterada en tres oportunidades. La última fue el 23 de agosto, cuando el coordinador de Políticas Habitacionales del IPV, Néstor Miguel Jiménez Augier dejó constancia de que en el Instituto habían tomado conocimiento que personas desconocidas, aprovechándose de la necesidad de la gente, ofrecían a cambio de dinero la adjudicación segura de viviendas. Los clientes eran contactados en el propio IPV. Durán explicó que para impedir que más incautos fueran estafados habían asentado la denuncia. Así fue como la agente Viviana Francisca Medina, de la sección Defraudaciones y Estafas, fue al IPV, se mostró interesada en inscribirse y se contactó con el empleado del que las autoridades sospechaban. El hombre -casado, de 56 años de edad- le dijo que debía entregarle $ 110 para iniciar el trámite y una copia del DNI, además de otro monto para que le adjudicaran la vivienda, según informaron en la Policía. La agente accedió y ambos quedaron en encontrarse en la esquina de San Martín y José Colombres.
Los billetes que la Policía le entregó al acusado habían sido previamente fotocopiados. A las 17, el sospechoso fue rodeado por personal al mando de los comisarios Mario Barrera y Héctor Vera, por lo que no pudo escapar.
Durán, que actualmente se encuentra en Buenos Aires, confirmó a LA GACETA en una entrevista telefónica que la denuncia "no sólo fue radicada por venta fraudulenta de viviendas sino también por documentación falsa. "Queremos dejar en claro que no hay gestores, y que nadie puede cobrar para asegurar la adjudicación de la vivienda. Este señor era empleado nuestro, y estaba estafando a los interesados", agregó el funcionario. Al momento de ser apresado, el sospechoso llevaba en su poder $1.150, una carpeta con distintos documentos y un teléfono celular.
El operativo fue supervisado por los comisarios Raúl Ferreira y René Aguirre y el acusado quedó a disposición del fiscal Pedro Gallo.







