Sospechan que a Carla la mataron por celos

Investigación. La Policía y la abogada de la familia de la víctima pidieron la detención de dos adolescentes pero, por ahora, la Justicia denegó la medida. Varios jóvenes relataron que las sospechosas estuvieron con la adolescente el sábado circulando en una moto. Contradicciones.

CONMOVIDOS. Los padres y las hermanas de Carla estuvieron ayer en Tribunales, pero no pudieron entrevistarse con el fiscal Pedro Gallo.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
CONMOVIDOS. Los padres y las hermanas de Carla estuvieron ayer en Tribunales, pero no pudieron entrevistarse con el fiscal Pedro Gallo.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
01 Septiembre 2007
Mintieron en un intento de salvarse pero sus propios amigos las desenmascararon. Dos adolescentes de 16 años son las principales acusadas por la muerte de Carla Romina Ortega. El cadáver de la joven fue encontrado el domingo, en un precipicio, a la vera de la ruta 338, en San Javier.
Lo que más les llama la atención a los investigadores, e incluso a los familiares de la adolescente, es que el ataque podría tener ribetes pasionales. Es decir, según se informó, que Carla, que tenía 17 años, cayó al barranco tras haber sido empujada o en medio de una discusión por celos, si bien aún no se sabe a causa de quién se desató la pelea.El oficial Miguel Frías, de la sección Seguridad Personal de Investigaciones, interrogó al comienzo de la investigación a una adolescente conocida como L. Esta declaró que no sabía qué había pasado con Carla. Incluso dio a entender que hacía tiempo que no la veía. Pero sus palabras fueron luego desmentidas por otra jovencita, al igual que L., de 16 años, conocida como J. Esta última declaró a la Policía, y luego dio la misma versión en Tribunales acerca de que el sábado a la tarde, ellas dos, cuando circulaban en una moto color azul, habían visto a Carla caminando hacia el cerro San Javier por avenida Presidente Perón al 200. Incluso J. dijo que fue amenazada por L. "Ella me dijo que si yo hablaba, iba a llamar a un chico de San José para que me matara. No quería que nadie supiera que ella había llevado a Carla", les habría explicado a los investigadores.
Pero ambas quedaron presas de sus propias palabras. Otros amigos desmintieron lo que ellas dijeron y aseguraron que, en realidad, tanto L. como J. habían estado con Carla el sábado a la tarde, que las tres circulaban en la moto azul, que iban por la avenida Presidente Perón y que se dirigían hacia San Javier. Una comerciante de la zona de la rotonda del pie del cerro incluso reconoció a L. por haber ido a comprar golosinas en su negocio. La testigo, según trascendió, indicó que esta jovencita estaba al menos con otras dos adolescentes, aunque no pudo precisar si una de ellas era Carla.
Los investigadores, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira y René Aguirre advirtieron que las adolescentes lo único que pretendieron fue desviar la investigación, por lo cual pidieron que sean detenidas. La solicitud de detención fue apoyada por la abogada Mónica Beatriz López, representante de la familia de la víctima. Sin embargo, el fiscal Pedro Gallo consideró que aún no hay suficientes pruebas contra ellas y ordenó que se profundice la pesquisa. Anoche, J. permanecía en su casa del barrio Oeste II. Pero L. (cuya madre vive en este barrio y su padre en el barrio Nicolás Avellaneda IV) está desaparecida.
Si bien es cierto que se produjo un importante avance en la investigación, aún quedan varios puntos para esclarecer. El más importante es determinar qué pasó en el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Carla. Los pesquisas sostienen que la menor fue empujada al vacío luego de una discusión o que cayó de manera accidental y las personas que estaban con ella, asustadas ante lo ocurrido, abandonaron el lugar. Y otro misterio aún no resuelto es la razón del crimen. J. les dijo a los investigadores que una amiga de L. había increpado a Carla durante una fiesta realizada en la casa de un tal "Pulga".
"Todas son muy celosas, y no hacen distinciones entre hombres y mujeres", aseguró un amigo un común. Algunos alumnos de la escuela de Comercio Nº 4, ubicada en barrio Oeste II, dijeron que J., L. y Carla eran muy amigas. "Vivían paseando en la moto de L. Se ve que la pasaban bien juntas", afirmó Mariana.
"Desde un primer momento dijimos que Carla había sido víctima de un crimen. Con el correr de las horas, la versión se va confirmando. No sabemos quién lo hizo ni cuáles fueron los móviles, pero algo extraño hay en todas las contradicciones de las menores", explicó por su parte la abogada López.

Quieren que se investigue todo
Los familiares de Carla Romina Ortega protagonizaron una nueva protesta anoche, para pedir por el esclarecimiento de la muerte de la adolescente. Cortaron el tránsito en la esquina de Bulnes y Belgrano, a metros de donde vivía la adolescente. Allí quemaron cubiertas y gritaron consignas contra la impunidad. Casi todos portaban carteles con la foto de de Carla. La manifestación fue encabezada por sus hermanas, quienes le pidieron al fiscal Pedro Gallo que se investigue todo lo sucedido.