20 Agosto 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- Un show de alto voltaje, con una banda de nueve músicos, ofreció Vicentico en un ciclo de tres presentaciones en La Trastienda.
El ex cantante y líder de Los Fabulosos Cadillacs brindó un recital compacto, aunque escaso de variaciones, en el que tocó todos los temas de su último álbum, "Los pájaros", que viene a cerrar la trilogía iniciada con "Vicentico" (2002) y continuada con "Los rayos" (2004) y que marca un derrotero en la carrera del artista signado por canciones con aires y rítmicas caribeñas y baladas.
Una fuerte base rítmica apoyada en el trabajo de una batería y dos percusionistas, dos teclados, guitarra eléctrica, bajo y trompeta fue el combo que el cantante subió al escenario y que aun cuando sonó preciso no aportó matices ni riqueza de enfoques, especialmente desde el fuerte dispositivo percusivo.
El show de anoche arrancó pasadas las 22.30 con "El fantasma" y siguió con "El árbol de la plaza" y "El baile", todos temas de su última placa discográfica, que cierra una orientación y podría estar abriendo un espacio para nuevas aventuras.
A lo largo del recital, de dos horas de duración, Vicentico incorporó también otros temas de su carrera solista, así como viejas canciones de Los Fabulosos Cadillacs, las más celebradas por la gente. De hecho, "Siguiendo la luna", que Vicentico cantó solo con la guitarra, fue quizás el tema más bonito de la noche y, posiblemente, por el contraste que marcó con el resto del show, sobrecargado de sonidos y de una percusión que en determinado momento comenzó a parecer reiterativa en sus juegos.
"Culpable", "Tiburón" y "Los caminos de la vida" fueron parte de los temas que recogió la producción solista de Vicentico en sus discos anteriores, mientras que por el lado de Los Cadillacs cantó dos potentes versiones de "Demasiada presión" y "Vasos vacíos", así como "El cantante", de Andrés Calamaro. (Télam)
El ex cantante y líder de Los Fabulosos Cadillacs brindó un recital compacto, aunque escaso de variaciones, en el que tocó todos los temas de su último álbum, "Los pájaros", que viene a cerrar la trilogía iniciada con "Vicentico" (2002) y continuada con "Los rayos" (2004) y que marca un derrotero en la carrera del artista signado por canciones con aires y rítmicas caribeñas y baladas.
Una fuerte base rítmica apoyada en el trabajo de una batería y dos percusionistas, dos teclados, guitarra eléctrica, bajo y trompeta fue el combo que el cantante subió al escenario y que aun cuando sonó preciso no aportó matices ni riqueza de enfoques, especialmente desde el fuerte dispositivo percusivo.
El show de anoche arrancó pasadas las 22.30 con "El fantasma" y siguió con "El árbol de la plaza" y "El baile", todos temas de su última placa discográfica, que cierra una orientación y podría estar abriendo un espacio para nuevas aventuras.
A lo largo del recital, de dos horas de duración, Vicentico incorporó también otros temas de su carrera solista, así como viejas canciones de Los Fabulosos Cadillacs, las más celebradas por la gente. De hecho, "Siguiendo la luna", que Vicentico cantó solo con la guitarra, fue quizás el tema más bonito de la noche y, posiblemente, por el contraste que marcó con el resto del show, sobrecargado de sonidos y de una percusión que en determinado momento comenzó a parecer reiterativa en sus juegos.
"Culpable", "Tiburón" y "Los caminos de la vida" fueron parte de los temas que recogió la producción solista de Vicentico en sus discos anteriores, mientras que por el lado de Los Cadillacs cantó dos potentes versiones de "Demasiada presión" y "Vasos vacíos", así como "El cantante", de Andrés Calamaro. (Télam)







