El discurso intolerante del poder

Cristina Fernández reveló una veta antidemocrática en Santa Cruz. Una denuncia sobre la compra de votos puso de relieve la mercantilización de la política. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

19 Agosto 2007
El mundo al revés. La senadora candidata, en la gélida noche santacruceña, atacó de intolerantes a quienes manifestaban contra la política kirchnerista. En su estreno como candidata presidencial, Cristina Fernández de Kirchner (CFK), desnudó su veta antidemocrática al no admitir el derecho al disenso ejercitado por medio de una marcha callejera. Quien se mostró intolerante en la acción es el ex ministro de Gobierno santacruceño, Daniel Varizat, que atropelló a 20 contestatarios, antes del acto del viernes. Varizat había sido desplazado de su función cuando cayó el kirchnerista Carlos Sancho, tras la agitación sindical de hace algunos meses. La situación política que añora CFK no es la que vive hoy Santa Cruz, donde parece que se rompió el consenso que rodeaba la gestión apadrinada por el Presidente. Media un abismo entre la ciudad que acogía sin disturbios a la pareja gobernante y la que fue el teatro de los hechos de violencia. El estilo que insinúa la candidata elegida por Néstor Kirchner para sucederlo es de confrontación pura y de intolerancia discursiva con las fuerzas que les son hostiles.
La escenografía montada en torno de su lanzamiento en el Luna Park no dejó de incluir condimentos fuertemente peronistas. De hecho, es el aparato justicialista el que sostendrá la campaña de la senadora CFK en toda la república. Se explica, así, que el operador presidencial todo terreno Juan Carlos Mazzon haya estado sondeando la voluntad de los congresales nacionales del PJ para el congreso que debe consagrar la candidatura de la senadora. Recuperan importancia práctica dirigentes que pueden estar distanciados de la maquinaria alperovichista.
La concertación plural que alberga a los gobernadores radicales prófugos de la estructura tradicional apenas insertó al número dos de la fórmula -Julio Cobos- y busca preservar sus poderes territoriales, antes que otra cosa. El precio que se paga por la implosión del radicalismo es la supervivencia en sus comarcas.
El cuadro opositor aún está lejos de representar una amenaza seria a la esposa del presidente Kirchner. La deserción de Mauricio Macri perjudicó visiblemente a Ricardo López Murphy en el tablero nacional. El economista liberal sólo espera que el tibio apoyo de Macri a su propuesta, restringido a la ciudad de Buenos Aires, se derrame hacia los otros distritos, entre ellos Tucumán. La sociedad política entre ambos está en crisis, pese al lenguaje diplomático usado para maquillar las diferencias.
López Murphy aprendió la lección y se esfuerza en organizar su tropa propia, por lo que no mezquinó gestos solidarios hacia sus referentes Ernesto Padilla y Pablo Walter.

Problemas de octubre
El gobernador José Alperovich mira más allá de los comicios del domingo. Sabe con certeza que el caudal de votos que lo respaldará tiene probabilidades ciertas de no repetirse cuando se defina la sucesión presidencial en octubre. La candidata CFK no cae bien entre una franja de electores seducidos por el perfil de hacedor que el gobernador trata de exhibir de diversa manera. Si este obtiene una diferencia notoria respecto de la posición electoral de CFK, es muy posible que arda Troya.
La prédica alperovichista tenderá a mostrar la inutilidad del voto hacia cualesquiera de los opositores que pretendan desplazar a Kirchner de la Casa Rosada. El esfuerzo de estos últimos deberá propender a instalar argumentos y movimientos que capitalicen los yerros cometidos por el kirchnerismo en los últimos meses. La coyuntura aún juega a favor del gobernador. Después del 26, empezará otra etapa en este maratón electoral.

Urgencias contrapuestas
La acción proselitista entró en el vértigo final. Cerca del mandatario vaticinan sorpresas en la composición final de la Legislatura próxima. ¿Quiénes quedarán afuera de los escaños?
El virus de la incertidumbre carcome a ese denso universo que orbita en derredor de Alperovich. La insistencia de legisladores y concejales que pelean por continuar en sus cargos por cuatro años en apropiarse del sello "lista oficial" -es la nº 128- delata la inseguridad de una parte del oficialismo. Los partidos acoplados perforan -en teoría- las bases de sustentación de la lista nº 128. Ante esto, protestaron los cabecillas del oficialismo y se enfrió la ayuda a los socios adherentes al proyecto de la Casa de Gobierno. El hielo se sintió. Para quebrar el cerco, los políticos que lideran listas acopladas han recurrido a campañas que hacen eje en sus imágenes. La personalización es el arma a la que se recurre, entonces, ante el desafío implicado por el colectivo de la 128.
Sin embargo, la desazón de los alperovichistas no es menor. Por ejemplo, en Tafí Viejo, la oferta desde ese sector sorprende al ciudadano: seis de los 12 aspirantes a la intendencia se identifican con el jefe de estado provincial. Sólo uno de ellos es oficialista de pura cepa.
¿Quién prevalecerá en la lucha despareja con el intendente? ¿Javier Pucharras impondrá el peso del aparato en Tafí Viejo sobre la tentación del cambio que trae aparejada toda elección? Estas preguntas rondan también por el imaginario del votante en otras municipalidades y en las comunas rurales. Las dependencias de las asistencias estatales condicionan las decisiones de los electores de las zonas económicamente deprimidas.
En Tafí del Valle, la sombra de los 60.000 dólares hallados en el auto de un encumbrado colaborador del intendente Carlos Rodríguez, está presente en la agenda cotidiana de los vecinos según constató LA GACETA, pero hay quienes creen que la chance continuista del funcionario no se erosionó. Basan sus suposiciones en una denuncia no desmentida, que partió de un radical alperovichista: Jorge Yapura Astorga (Participación Cívica), ex intendente de la ciudad turística.
Este dirigente se hizo eco de las versiones que hablan del pago de hasta $ 200 por familia a cambio del voto, en los actos organizados por el equipo de Rodríguez. Nadie se escandalizó por lo que dijo el "Cóndor". La indiferencia con que se recibió la noticia, revela que la compra del voto se volvió un hábito pernicioso en Tucumán, que conspira contra la calidad de la democracia y de los elencos que se ubican en los puestos de mando de la estructura estatal. El escepticismo gana terreno frente al clima de baja transparencia que puede terminar de envolver el proceso electoral. La modificación del sistema político no extinguió la mercantilización del ciudadano en las zonas más pobres ni de los dirigentes.
A siete días de la consulta en las urnas, las conjeturas en el arco opositor se focalizan en determinar cuál fuerza política ascenderá en el ranking y cuál bajará escalones, por obra de la voluntad popular. La captura del peronismo refractario con la Casa de Gobierno es una tarea de difícil concreción para quienes quebraron con el PJ.

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