18 Agosto 2007 Seguir en 
BERLIN.- Alemania fue sacudida por una matanza de sicarios en un ajuste de cuentas entre bandas del narcotráfico. La Cosa Nostra, mafia siciliana que inmortalizó el escritor Mario Puzzo, fue superada por una nueva red llamada "La ?Ndrangheta", cuyos alcances la convierten en la organización criminal más poderosa de Italia, y entre el jueves y ayer dio un golpe de autoridad sangriento.
La matanza ocurrió en Duisburgo. A partir de esta acción criminal, el mundo descubrió que Alemania se ha convertido un uno de los bastiones más importantes de la mafia y que, tras el rótulo de las pizzerías, se esconden las familias más poderosas de la mafia. La acción, en el corazón de Europa, causó estupor. El grupo de 14 personas, que fueron asesinadas, venía de celebrar el cumpleaños de Tommaso Francesco Venturi en la pizzería Da Bruno. Al abordar los vehículos fueron acribillados con más de 50 disparos y rematados con un tiro de gracia en la cabeza. Los cuerpos de las víctimas quedaron en el asfalto.
Los patriarcas de esta mafia son de apellido Mancuso, y todas las versiones de la policías del Viejo Continente atribuyen su vertiginoso crecimiento a sus nexos con narcotraficantes colombianos. Pero nadie se atreve a hablar de nexos de los Mancuso italianos con Salvatore Mancuso de Colombia.
Las versiones sostienen que el crimen fue motivado por un ajuste de cuentas entre clanes familiares rivales del pequeño pueblo de San Luca en la región de Calabria, Italia, pertenecientes a La ?Ndrangheta. El conflicto entre estos bandos ha cobrado muchas víctimas en su país natal.
La ?Ndrangheta nació en el siglo XV, en Toledo, España, y luego se trasladó a Calabria, la punta de la bota peninsular, considerada la región más pobre de Italia. En la actualidad es uno de los consorcios criminales más ricos del mundo, cuyo ingreso mensual es estimado en más de 40.000 millones de euros al año, proporcional al PIB italiano, según datos del Instituto italiano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales. (Especial)
La matanza ocurrió en Duisburgo. A partir de esta acción criminal, el mundo descubrió que Alemania se ha convertido un uno de los bastiones más importantes de la mafia y que, tras el rótulo de las pizzerías, se esconden las familias más poderosas de la mafia. La acción, en el corazón de Europa, causó estupor. El grupo de 14 personas, que fueron asesinadas, venía de celebrar el cumpleaños de Tommaso Francesco Venturi en la pizzería Da Bruno. Al abordar los vehículos fueron acribillados con más de 50 disparos y rematados con un tiro de gracia en la cabeza. Los cuerpos de las víctimas quedaron en el asfalto.
Los patriarcas de esta mafia son de apellido Mancuso, y todas las versiones de la policías del Viejo Continente atribuyen su vertiginoso crecimiento a sus nexos con narcotraficantes colombianos. Pero nadie se atreve a hablar de nexos de los Mancuso italianos con Salvatore Mancuso de Colombia.
Las versiones sostienen que el crimen fue motivado por un ajuste de cuentas entre clanes familiares rivales del pequeño pueblo de San Luca en la región de Calabria, Italia, pertenecientes a La ?Ndrangheta. El conflicto entre estos bandos ha cobrado muchas víctimas en su país natal.
La ?Ndrangheta nació en el siglo XV, en Toledo, España, y luego se trasladó a Calabria, la punta de la bota peninsular, considerada la región más pobre de Italia. En la actualidad es uno de los consorcios criminales más ricos del mundo, cuyo ingreso mensual es estimado en más de 40.000 millones de euros al año, proporcional al PIB italiano, según datos del Instituto italiano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales. (Especial)







