17 Agosto 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Mario Ochoa, el chofer condenado a 16 años de prisión por abusar sexualmente a adolescentes con síndrome de Down, quedó alojado en una cárcel de la ciudad bonaerense de Campana, después de que se entregó a la Policía y protagonizó incidentes con los familiares de las víctimas a quienes había desafiado a los gritos.
Ochoa, de 54 años, casado y padre dos hijos -uno de ellos también Down-, se entregó ayer a la madrugada tras haber permanecido oculto desde el martes, luego de que el Tribunal de Casación bonaerense revocó la prisión domiciliaria con la que había sido beneficiado.
Al salir de la seccional, escudado por un fuerte operativo policial para ser trasladado a la Unidad 21 de Campana, Ochoa fue increpado por familiares de los chicos abusados, que se le abalanzaron entre insultos tales como: "rata inmunda, te escondiste".
En esa oportunidad, Ochoa miró fijo a los familiares y les dijo a los gritos: "los espero en el penal". El abogado del acusado, Rubén Jones, sostuvo que la frase fue dirigida a los periodistas.
El titular de la comisaría, comisario Luis Peveri, dijo que los $ 100.000 ofrecidos por el Gobierno para dar con el condenado fueron clave para que Ochoa decidiera entregarse, aunque consideró que no hay nadie en condiciones de reclamar el pago.
Peveri señaló que durante su breve estadía en la seccional a Ochoa se lo veía preocupado, tal como una persona que estaba por perder su libertad.
En rigor, la entrega de Ochoa fue pactada luego de que su abogado se comunicó con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, para informarle que su cliente tenía la intención de hacerlo, pero pedía garantías porque temía ser asesinado en la cárcel, atento a los ataques que sufren en las penitenciarías los condenados por violación.
El 20 de julio pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro condenó a Ochoa tras encontrarlo responsable del abuso sexual de cinco chicos discapacitados de entre 16 y 18 años a quienes trasladaba en su combi a sus respectivos colegios, pero le concedieron con el arresto domiciliario.
Sin embargo, la Sala II de la Cámara de Casación platense revocó el martes el arresto domiciliario al hacer lugar a un recurso de queja presentado por el jefe los fiscales de San Isidro, Julio Novo, pero la medida fue apelada por el abogado de Ochoa. (DyN)
Ochoa, de 54 años, casado y padre dos hijos -uno de ellos también Down-, se entregó ayer a la madrugada tras haber permanecido oculto desde el martes, luego de que el Tribunal de Casación bonaerense revocó la prisión domiciliaria con la que había sido beneficiado.
Al salir de la seccional, escudado por un fuerte operativo policial para ser trasladado a la Unidad 21 de Campana, Ochoa fue increpado por familiares de los chicos abusados, que se le abalanzaron entre insultos tales como: "rata inmunda, te escondiste".
En esa oportunidad, Ochoa miró fijo a los familiares y les dijo a los gritos: "los espero en el penal". El abogado del acusado, Rubén Jones, sostuvo que la frase fue dirigida a los periodistas.
El titular de la comisaría, comisario Luis Peveri, dijo que los $ 100.000 ofrecidos por el Gobierno para dar con el condenado fueron clave para que Ochoa decidiera entregarse, aunque consideró que no hay nadie en condiciones de reclamar el pago.
Peveri señaló que durante su breve estadía en la seccional a Ochoa se lo veía preocupado, tal como una persona que estaba por perder su libertad.
En rigor, la entrega de Ochoa fue pactada luego de que su abogado se comunicó con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, para informarle que su cliente tenía la intención de hacerlo, pero pedía garantías porque temía ser asesinado en la cárcel, atento a los ataques que sufren en las penitenciarías los condenados por violación.
El 20 de julio pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro condenó a Ochoa tras encontrarlo responsable del abuso sexual de cinco chicos discapacitados de entre 16 y 18 años a quienes trasladaba en su combi a sus respectivos colegios, pero le concedieron con el arresto domiciliario.
Sin embargo, la Sala II de la Cámara de Casación platense revocó el martes el arresto domiciliario al hacer lugar a un recurso de queja presentado por el jefe los fiscales de San Isidro, Julio Novo, pero la medida fue apelada por el abogado de Ochoa. (DyN)







