16 Agosto 2007 Seguir en 
La aflicción surca la voz de Alfonso Ganoza y ensombrece su particular acento. Cuenta que, pese a los miles de kilómetros que separan a la Argentina de Perú y a que ese país está relativamente acostumbrado a las actividades sísmicas, el feroz terremoto de ayer lo desesperó y lo llenó de tristeza.
Ganoza es el representante del Círculo de Peruanos en Tucumán y habla por toda esa comunidad cuando asegura que se sienten impotentes ante el fenómeno. Para paliar esa sensación es que el grupo se ha organizado y pide donaciones destinadas a las víctimas del temblor que se han quedado sin nada.
“Estamos desesperados y queremos ayudarlos. Por eso, solicitamos abrigos, colchones y medicamentos. El que desee colaborar puede acercarse al pasaje Díaz Vélez 560”, indicó.
Ganoza estimó que, sólo en Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy y Salta, hay 1.200 residentes peruanos. De ellos, 800 vivirían en la provincia. “Muchos provienen de Pisco, Chincha e Ica, las ciudades más afectadas por el sismo. También hay tucumanos que viven en Perú”, especificó.
Ahora, con miedo, todos miran hacia ese país, aunque los datos que obtienen no son tantos como los que quisieran. “Las vías de comunicación están alteradas, porque el sistema es subterráneo, no aéreo. Además, se cortó la luz y se rompieron las tuberías, por lo que tampoco hay agua”, describió el hombre, que aclaró que sólo las casas nuevas son antisísmicas. LA GACETA (C)
Ganoza es el representante del Círculo de Peruanos en Tucumán y habla por toda esa comunidad cuando asegura que se sienten impotentes ante el fenómeno. Para paliar esa sensación es que el grupo se ha organizado y pide donaciones destinadas a las víctimas del temblor que se han quedado sin nada.
“Estamos desesperados y queremos ayudarlos. Por eso, solicitamos abrigos, colchones y medicamentos. El que desee colaborar puede acercarse al pasaje Díaz Vélez 560”, indicó.
Ganoza estimó que, sólo en Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy y Salta, hay 1.200 residentes peruanos. De ellos, 800 vivirían en la provincia. “Muchos provienen de Pisco, Chincha e Ica, las ciudades más afectadas por el sismo. También hay tucumanos que viven en Perú”, especificó.
Ahora, con miedo, todos miran hacia ese país, aunque los datos que obtienen no son tantos como los que quisieran. “Las vías de comunicación están alteradas, porque el sistema es subterráneo, no aéreo. Además, se cortó la luz y se rompieron las tuberías, por lo que tampoco hay agua”, describió el hombre, que aclaró que sólo las casas nuevas son antisísmicas. LA GACETA (C)
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