16 Agosto 2007 Seguir en 
BAGDAD.- La cifra de muertos tras el múltiple atentado suicida del martes contra una comunidad religiosa kurda se elevó dramáticamente a 500, y suman al menos 400 los heridos, indicaron ayer varias agencias árabes que citan a voceros de los rescatistas. De confirmarse este dato, el ataque registrado en el norte de Irak fue el más sangriento desde la caída de Saddam Hussein, en 2003.
Al menos 200 cuerpos fueron recuperados y los trabajos de rescate continuarán hasta hoy. Estados Unidos responsabilizó a la red iraquí de Al Qaeda y a militantes sunnitas por el atentado perpetrado en la noche del martes. Por lo menos cuatro camiones cisterna conducidos por kamikazes y cargados con explosivos estallaron en poblados kurdos de la secta yazidi, una religión preislámica. Los hospitales de la zona están saturados de víctimas, por lo que muchos heridos fueron llevados a Dohuk, en la frontera con Turquía.
Historia de milenos
En esta región, próxima a la frontera con Siria, se habían registrado enfrentamientos entre los yazidis y los musulmanes sunnitas, que se agravaron en abril, cuando una muchacha yazidi de 17 años fue lapidada por su familiares porque se había enamorado de un sunnita. Muchos musulmanes rechazan el yazidismo y lo acusan equivocadamente de adorar al diablo. Según la creencia yazidi, cuando Dios creó el mundo vio lo que había hecho y se dedicó a sus propios asuntos, pero encargó a Malik Taus -el Pavo Real Azul, el Angel Vanidoso- que se hiciera cargo de la Tierra. Y Malik Taus se rebeló porque Dios había hecho un mundo resplandeciente. El ángel decía que no puede haber luz sin oscuridad, como no puede haber día sin noche. Según la Enciclopedia Británica, los yazidis niegan la existencia del mal, rechazan la idea del pecado y sostienen que las transgresiones a la ley divina se expían con la transmigración de las almas que va purificando el espíritu. Pero también creen que el ángel rebelde se arrepintió, pidió perdón y fue perdonado, y están convencidos de que Dios puso al Pavo Real Azul de nuevo a cargo de las cosas mundanales. Esa creencia les dio fama de adoradores del diablo.
El presidente iraquí, Yalal Talabani, kurdo, afirmó que este hecho prueba que nadie está a salvo del terrorismo que declara infieles a los demás. El Consejo de Clérigos sunnita condenó el atentado, pero responsabilizó a las tropas de ocupación y al gobierno de la falta de seguridad. (Reuter-Especial)
Al menos 200 cuerpos fueron recuperados y los trabajos de rescate continuarán hasta hoy. Estados Unidos responsabilizó a la red iraquí de Al Qaeda y a militantes sunnitas por el atentado perpetrado en la noche del martes. Por lo menos cuatro camiones cisterna conducidos por kamikazes y cargados con explosivos estallaron en poblados kurdos de la secta yazidi, una religión preislámica. Los hospitales de la zona están saturados de víctimas, por lo que muchos heridos fueron llevados a Dohuk, en la frontera con Turquía.
Historia de milenos
En esta región, próxima a la frontera con Siria, se habían registrado enfrentamientos entre los yazidis y los musulmanes sunnitas, que se agravaron en abril, cuando una muchacha yazidi de 17 años fue lapidada por su familiares porque se había enamorado de un sunnita. Muchos musulmanes rechazan el yazidismo y lo acusan equivocadamente de adorar al diablo. Según la creencia yazidi, cuando Dios creó el mundo vio lo que había hecho y se dedicó a sus propios asuntos, pero encargó a Malik Taus -el Pavo Real Azul, el Angel Vanidoso- que se hiciera cargo de la Tierra. Y Malik Taus se rebeló porque Dios había hecho un mundo resplandeciente. El ángel decía que no puede haber luz sin oscuridad, como no puede haber día sin noche. Según la Enciclopedia Británica, los yazidis niegan la existencia del mal, rechazan la idea del pecado y sostienen que las transgresiones a la ley divina se expían con la transmigración de las almas que va purificando el espíritu. Pero también creen que el ángel rebelde se arrepintió, pidió perdón y fue perdonado, y están convencidos de que Dios puso al Pavo Real Azul de nuevo a cargo de las cosas mundanales. Esa creencia les dio fama de adoradores del diablo.
El presidente iraquí, Yalal Talabani, kurdo, afirmó que este hecho prueba que nadie está a salvo del terrorismo que declara infieles a los demás. El Consejo de Clérigos sunnita condenó el atentado, pero responsabilizó a las tropas de ocupación y al gobierno de la falta de seguridad. (Reuter-Especial)







