Los vientos del colapso financiero
La conmoción de los mercados financieros obliga al Gobierno a colocar deuda a una elevada tasa. Un informe muestra a la Argentina como un país vulnerable. Por Angel Anaya - Columnista.
16 Agosto 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La perfecta escenografía, que exigió un bloqueo policial del contorno urbano sin precedentes, no alcanzó para disimular la ausencia de un proyecto de gobierno concreto de la candidata presidencial oficialista en su mensaje. Apenas se pudo establecer que su eventual gestión será una continuidad sobre los cimientos de su esposo, aunque “sin tentarse por un pensamiento hegemónico”. Pero no sólo eso, sino que la firme creencia oficialista en que la imagen es lo esencial obligó a todas las transmisiones televisivas a conectarse al equipo de la Secretaría de Medios, de tal forma que los perfiles de Cristina Fernández de Kirchner se repetían simultáneamente y en artísticos planos por todo el país. Fue como una burbuja en un país real y sin duda expectante de lo que se diría frente a sus problemas. El más grave e inmediato no es, aunque lo parezca, el de los testimonios de negocios non sanctos, sino el del mundo exterior, donde la sostenida conmoción de los mercados financieros por efecto del norteamericano, está obligando al Gobierno a colocar deuda a una tasa sin precedentes en su actual período: 10 a 11%. Bonos que Venezuela vende de inmediato siguiendo la ola generalizada en nuestro caso, con los de Ecuador, Líbano, Turquía y Hungría. Es así como la tasa de riesgo país ha seguido aproximándose a los 500 puntos desde poco más del centenar en enero.La valoración de esa crisis se agravó después de un informe de Pacific Investment Management, la mayor administradora mundial de fondos, que encendió la luz roja para esos países y la amarilla para el resto de los mercados emergentes.
La insuficiente transparencia política es un factor agravante en ese informe que presenta al nuestro como un país más vulnerable. Nuestro vecino Brasil figura como más seguro para soportar las turbulencias que no parecen ser episodios tan breves como los pronosticados hace tres semanas. Cabe señalar en el mismo orden que mientras la tasa de riesgo argentino creció 40 puntos el martes, la de nuestro vecino lo hizo en ocho. No son, por cierto, las voces del ministro de Economía o del presidente del Banco Central las que se escuchan en estos momentos, pues la tarea electoralista de los Kirchner les ha impedido atender lo necesario a Miguel Peirano y a Martín Redrado, presentes en el Luna Park pero aplaudiendo la visión de concertación de la candidata oficial. Por lo demás, los compromisos de la deuda en el presente mes son los más elevados del año, razón por la cual la visita de Chávez y su nueva compra de bonos -tan sólo la mitad de lo prometido, por las razones antedichas- obligó a “comerse” oficialmente el inoportuno asunto de la valija como secuela chavista. (De nuestra Sucursal)







