16 Agosto 2007 Seguir en 
La alarma se encendió en plena siesta, en 9 de Julio al 100. Los Bomberos de la Policía, personal de Gasnor y Edet, médicos de la Asistencia Pública y agentes de la Policía, en menos de media hora, debieron solucionar una pérdida de gas originada por un accidente automovilístico. A las 15.15, Gustavo Javier Otrera, de 25 años, conducía un Fiat Duna por Crisóstomo Alvarez. Al girar hacia la derecha por 9 de Julio perdió el control del vehículo, que se estrelló contra una casilla de gas frente a 9 de Julio 134.
"Lo primero que atinamos hacer fue auxiliar a los ocupantes del vehículos que estaban golpeados. Después, al sentir el olor a gas, comenzamos a llamar desesperados a todos lados para que controlaran la pérdida", contó María del Carmen Avila, empleada de un drugstore cercano.
Además de Otrera, sufrieron heridas su esposa, Andrea Dominé, el hijo de ambos, de un año, y la suegra del conductor, Victoria Albornoz. Sufrieron lesiones leves, pero igualmente fueron trasladados a distintos centros asistenciales.
Segundos después del accidente, personal al mando del subcomisario Mario Toledo, cortó el tránsito y evacuó a quienes se encontraban en las cercanías. "A causa del olor a gas, imaginábamos que podía pasar cualquier cosa. Afortunadamente, llegaron rápido los de Gasnor y, con un palo de escoba, trancaron el caño donde se producía la pérdida. El método fue rudimentario, pero efectivo", dijo Marcos Rodríguez, estudiante universitario.
Los policías, con la colaboración de personal de la Dirección de Tránsito, evitaron que autos y ómnibus circularan alrededor de la manzana, lo que provocó un gran embotellamiento. La única evacuada fue la mujer que vive en un departamento arriba del lugar donde se produjo la pérdida. "No sólo me quedé sin gas y sin luz sino que, además, los operarios de Gasnor me confirmaron que los daños deben ser cubiertos por el accidentado", se quejó Ema, inquilina del departamento.
"Lo primero que atinamos hacer fue auxiliar a los ocupantes del vehículos que estaban golpeados. Después, al sentir el olor a gas, comenzamos a llamar desesperados a todos lados para que controlaran la pérdida", contó María del Carmen Avila, empleada de un drugstore cercano.
Además de Otrera, sufrieron heridas su esposa, Andrea Dominé, el hijo de ambos, de un año, y la suegra del conductor, Victoria Albornoz. Sufrieron lesiones leves, pero igualmente fueron trasladados a distintos centros asistenciales.
Segundos después del accidente, personal al mando del subcomisario Mario Toledo, cortó el tránsito y evacuó a quienes se encontraban en las cercanías. "A causa del olor a gas, imaginábamos que podía pasar cualquier cosa. Afortunadamente, llegaron rápido los de Gasnor y, con un palo de escoba, trancaron el caño donde se producía la pérdida. El método fue rudimentario, pero efectivo", dijo Marcos Rodríguez, estudiante universitario.
Los policías, con la colaboración de personal de la Dirección de Tránsito, evitaron que autos y ómnibus circularan alrededor de la manzana, lo que provocó un gran embotellamiento. La única evacuada fue la mujer que vive en un departamento arriba del lugar donde se produjo la pérdida. "No sólo me quedé sin gas y sin luz sino que, además, los operarios de Gasnor me confirmaron que los daños deben ser cubiertos por el accidentado", se quejó Ema, inquilina del departamento.







