15 Agosto 2007 Seguir en 
Madrid.- El cansancio acumulado se le nota sobre todo en las profundas ojeras que luce debajo de sus seductores ojos azules. Y en el tono de voz, más pausado que lo habitual. Ricardo Darín está terminando en España la que será su primera película como director, “La señal”, y admite que el proceso se le hizo agotador. Sobre todo porque desde el principio tuvo que lidiar con sentimientos encontrados: el placer y la alegría de estar enfrentándose a un reto creativo nuevo y el dolor y la emoción constantes de estar trabajando en un proyecto heredado de un amigo muerto, el cineasta Eduardo Mignogna.
En entrevista con un grupo de periodistas en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, donde está terminando la edición de sonido de la película, Darín, de 50 años, admite que no ve la hora de tomarse cuatro o cinco meses para curarse un problema de cervicales que padece desde hace tiempo. De todas maneras, le brillan los ojos cuando habla de “La señal” y se le nota que espera ansioso el estreno del filme en Argentina el 13 de septiembre y en España en octubre. Lo que más lo agotó del rodaje fue dirigir y protagonizar la película al mismo tiempo. Por eso en algún momento sumó a Martín Hodara como codirector. “El me permitió hacer ese tránsito de ida y vuelta desde delante a detrás de la cámara con mucha más amabilidad y no tanto traumatismo“.
“La señal”, coproducción entre Argentina y España, está ambientada en 1952, en los últimos días de vida de Eva Perón, y cuenta la historia de dos detectives privados de poca monta, Corvalán (Darín) y Santana (Diego Peretti), que son contratados por una misteriosa mujer llamada Gloria (Julieta Díaz) para un trabajo que irá evolucionando por rumbos imprevisibles. La muerte de Mignogna en octubre de 2006 supuso un golpe muy fuerte, pero los productores decidieron pronto ofrecerle el proyecto a Darín, quien ya estaba empapado del material. De hecho, todo el equipo técnico y la mayoría de los actores habían sido elegidos ya por el director de “El viento” (2005) y “La fuga” (2001).
“Dirigir era una fantasía, pero no lo tenía en mis planes próximos; menos, de esta forma, con un rol protagónico y la dirección al mismo tiempo. Es demasiado pretencioso. Pero las circunstancias especiales en que se desarrolló este proyecto me llevaron a aceptarlo. Precisamente por haber estado en esto desde el principio me pareció bien que fuera yo el que llevara el proyecto hasta el final”, afirmó. (DPA)
En entrevista con un grupo de periodistas en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, donde está terminando la edición de sonido de la película, Darín, de 50 años, admite que no ve la hora de tomarse cuatro o cinco meses para curarse un problema de cervicales que padece desde hace tiempo. De todas maneras, le brillan los ojos cuando habla de “La señal” y se le nota que espera ansioso el estreno del filme en Argentina el 13 de septiembre y en España en octubre. Lo que más lo agotó del rodaje fue dirigir y protagonizar la película al mismo tiempo. Por eso en algún momento sumó a Martín Hodara como codirector. “El me permitió hacer ese tránsito de ida y vuelta desde delante a detrás de la cámara con mucha más amabilidad y no tanto traumatismo“.
“La señal”, coproducción entre Argentina y España, está ambientada en 1952, en los últimos días de vida de Eva Perón, y cuenta la historia de dos detectives privados de poca monta, Corvalán (Darín) y Santana (Diego Peretti), que son contratados por una misteriosa mujer llamada Gloria (Julieta Díaz) para un trabajo que irá evolucionando por rumbos imprevisibles. La muerte de Mignogna en octubre de 2006 supuso un golpe muy fuerte, pero los productores decidieron pronto ofrecerle el proyecto a Darín, quien ya estaba empapado del material. De hecho, todo el equipo técnico y la mayoría de los actores habían sido elegidos ya por el director de “El viento” (2005) y “La fuga” (2001).
“Dirigir era una fantasía, pero no lo tenía en mis planes próximos; menos, de esta forma, con un rol protagónico y la dirección al mismo tiempo. Es demasiado pretencioso. Pero las circunstancias especiales en que se desarrolló este proyecto me llevaron a aceptarlo. Precisamente por haber estado en esto desde el principio me pareció bien que fuera yo el que llevara el proyecto hasta el final”, afirmó. (DPA)





