Dos semanas de fenómenos extraños

Los casos de los dólares sin dueño, del empleado de Educación con abultadas cajas de ahorro, de la toma de rehenes y de varios asaltos, muestran una realidad sorprendente. Por Roberto Delgado - Prosecretario de Redacción.

14 Agosto 2007
A veces, la realidad supera a la ficción. Que aparezcan 60.000 dólares sin dueño en el baúl del auto de un funcionario municipal de Tafí del Valle. Que desaparezca un empleado de Educación que, casi a diario, depositaba en su caja de ahorros 600.000 pesos. Que una señora lleve en un bolso 80.000 pesos para depositar en un banco, deje el bolso en el asiento del auto y se lo arrebaten dos aprovechadores en la San Martín al 800. Que un hombre vaya a las tres de la tarde a la "City" a cambiar un cheque por 20.000 pesos, lo secuestren y lo lleven a El Cadillal, donde queman su auto y lo dejan casi muerto. Que cinco asaltantes a pie y en bicicleta asalten una empresa sin custodia y se lleven 320.000 pesos. Que dos delincuentes asalten un videopóquer y tomen rehenes en el barrio Oeste II. Son muchos episodios curiosos en apenas dos semanas.
Los fiscales de instrucción opinan que no ha habido cambios en la seguridad, ni para bien, ni para mal. Algunos dicen que los turnos de junio o de julio fueron más tranquilos, pero que ya entonces tenían el agotador promedio de 90 o 100 causas que reciben por día. Y si bien no creció esa cantidad -que da entre 1.200 y 1.500 causas por turno, de las cuales la mayoría va al archivo-, tampoco se aliviaron sus tareas. Y ahora aparecen los casos extraños. Para desentrañar la causa de los dólares -que, curiosamente, tiene paralelos en los casos del baño de la ex ministra nacional Felisa Miceli y del avión de Enarsa que trajo al país a un venezolano con 800.000 dólares no declarados-, la fiscal María de las Mercedes Carrizo apenas cuenta con los servicios de una contadora que está contratada para las 10 fiscalías. Esa misma contadora tendrá que ayudar ahora en la pesquisa de los movimientos de dinero del empleado de Educación que tenía cajas de ahorro abultadas y deudas impagas.
La Policía sí está sorprendida. El jefe de la fuerza, Hugo Sánchez, no entiende por qué hay empresas que no contratan custodia -oficial o privada- para evitar sustos en el pago de sueldos. Tampoco entendía ayer el jefe de la Brigada cómo había ocurrido el secuestro del hombre que quería cambiar un cheque en la "City". Todo esto ocurre en una provincia que tiene más policías que nunca -unos 7.200, de los cuales están en funciones a diario unos 4.000- y que cuenta con casi la misma cantidad de vigilantes privados: 2.500 legales y 1.000 ilegales. Las explicaciones apenas alcanzan para entender medianamente lo que pasa. Aunque no disminuyó la brecha entre ricos y pobres, el mayor movimiento de dinero en determinados sectores de la sociedad genera también mayores oportunidades para los delincuentes. Los ladrones de poca monta que asaltaron a la empresa cercana al parque y se llevaron 320.000 pesos, probablemente no esperaban encontrarse con semejante botín.
También se registra mayor movimiento de dinero en negro o de sectores de oscuros intereses -como los prestamistas- que,se cree, pueden haber intervenido en el caso del empleado de Educación. En este sentido, se recuerda que hubo otras causas enigmáticas -como la del contador Albarracín, que estuvo desaparecido un año hasta que se hallaron sus restos- que no pudieron ser resueltas.
Vinculado con el mayor movimiento de dinero y con la mayor actividad de los delincuentes, en nuestra provincia también es un fenómeno el robo de autos, que, según las encuestas que manejan las aseguradoras, se incrementó en un 77% entre enero y mayo, lo cual nos ha puesto al tope de la lista negra nacional. Por esa causa, desde el año pasado varias aseguradoras han dejado de operar en Tucumán.
Es posible que sean fenómenos de circunstancia. Pero deberían dar lugar a estrategias de seguridad en un medio que sólo reacciona ante hechos de sangre, aunque sólo por ahora la realidad esté superando a la ficción.

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