09 Agosto 2007 Seguir en 
BRASILIA.- El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, anunció que exigirá a las aerolíneas que reduzcan el número de butacas en los aviones. "Las empresas comenzaron a usar aeronaves de una forma más comprimida: el espacio entre las butacas está absolutamente reducido, han achicado hasta el grosor del acolchado de los asientos para asimilar el aumento de la demanda de pasajes", señaló ante una comisión parlamentaria investigadora.
Jobim fue designado al frente de la cartera de Defensa por el presidente, Luiz Inácio Lula Da Silva, tras el accidente aéreo de julio en el aeropuerto de Congonhas, San Pablo, que provocó la muerte de 199 personas.
Ayer, durante su comparecencia en el Congreso, señaló asimismo que las aerolíneas son las principales responsables por las demoras registradas en los últimos meses en los aeropuertos brasileños, y anticipó que comenzarán a ser aplicadas multas económicamente eficaces para corregir esa situación. "Habrá multas severas por la impuntualidad de los vuelos", precisó.
El ministro, que la semana pasada pidió la renuncia al presidente de la empresa estatal de aeropuertos, Infraero, brigadier José Carlos Pereira, afirmó que el mandatario le otorgó autoridad suficiente para realizar cambios profundos. En ese sentido, informó que recortará el poder de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), órgano regulador al que dirigentes de la oposición acusaron de ser complaciente con las empresas aéreas. "De ahora en adelante, las políticas del sector aéreo quedarán en manos del Ministerio, donde será creada una secretaría ejecutiva que supervisará a Infraero y a ANAC", dijo. Además, reiteró que su prioridad es que la aviación civil sea segura y que con ese objetivo hará valer su poder de comando.
Ejemplo de pragmatismo
"Yo no quiero discutir teorías, sino discutir, en forma pragmática, un modelo que funcione", expresó Jobim ante la comisión que investiga el llamado "apagón aéreo" en Brasil. "Es necesario un nuevo modelo institucional para el sector aéreo", puntualizó Jobim, que debe lidiar con el caos que afecta el servicio aéreo en el gigantesco país sudamericano. "Por mi formación filosófica, no acostumbro discutir teorías, sino sus consecuencias prácticas; me permito recordar al líder chino Deng Xiao Ping cuando dijo: no me importa cuál es el color del gato, lo que importa es que sepa comer ratones", concluyó. (Télam)
Jobim fue designado al frente de la cartera de Defensa por el presidente, Luiz Inácio Lula Da Silva, tras el accidente aéreo de julio en el aeropuerto de Congonhas, San Pablo, que provocó la muerte de 199 personas.
Ayer, durante su comparecencia en el Congreso, señaló asimismo que las aerolíneas son las principales responsables por las demoras registradas en los últimos meses en los aeropuertos brasileños, y anticipó que comenzarán a ser aplicadas multas económicamente eficaces para corregir esa situación. "Habrá multas severas por la impuntualidad de los vuelos", precisó.
El ministro, que la semana pasada pidió la renuncia al presidente de la empresa estatal de aeropuertos, Infraero, brigadier José Carlos Pereira, afirmó que el mandatario le otorgó autoridad suficiente para realizar cambios profundos. En ese sentido, informó que recortará el poder de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), órgano regulador al que dirigentes de la oposición acusaron de ser complaciente con las empresas aéreas. "De ahora en adelante, las políticas del sector aéreo quedarán en manos del Ministerio, donde será creada una secretaría ejecutiva que supervisará a Infraero y a ANAC", dijo. Además, reiteró que su prioridad es que la aviación civil sea segura y que con ese objetivo hará valer su poder de comando.
Ejemplo de pragmatismo
"Yo no quiero discutir teorías, sino discutir, en forma pragmática, un modelo que funcione", expresó Jobim ante la comisión que investiga el llamado "apagón aéreo" en Brasil. "Es necesario un nuevo modelo institucional para el sector aéreo", puntualizó Jobim, que debe lidiar con el caos que afecta el servicio aéreo en el gigantesco país sudamericano. "Por mi formación filosófica, no acostumbro discutir teorías, sino sus consecuencias prácticas; me permito recordar al líder chino Deng Xiao Ping cuando dijo: no me importa cuál es el color del gato, lo que importa es que sepa comer ratones", concluyó. (Télam)
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