Serrault decía que él era como Chaplín en un cuerpo de boticario

El comediante francés, que trabajó en más de 130 películas, falleció en Normandía. Se definía como un clown, pero en el fondo era bastante triste. Admirando en toda Francia.

PREMIOS. Michel Serrault ganó varios galardones.
PREMIOS. Michel Serrault ganó varios galardones.
31 Julio 2007
París.- Michel Serrault, uno de los monstruos sagrados del cine francés, fallecido el domingo a la edad de 79 años, era admirado por su talante cómico pero también supo imponerse con personajes dramáticos. Su deceso se conocío ayer.
A lo largo de más de medio siglo de carrera impresionante, participó en unas 135 películas (sin contar los telefilmes), dirigido por Clouzot, Chabrol, Mocky, Lautner, Audiard, Blier, o Kassovitz.
Finalista en cinco ocasiones, ganó tres César de interpretación, los premios nacionales del cine francés: en 1979 por su mayor éxito, "La cage aux folles" ("La jaula de las locas"); 1982 por "Garde à vue" y en 1996 por "Nelly et Monsieur Arnaud".
Este actor con un físico de hombre gris y temperamento fogoso, pillo, provocador, franco y cálido decía y repetía que lo principal en su oficio es conseguir que el espectador no se aburra.
Guiado quizás por esta ambición, acumuló una impresionante galería de retratos, dando vida con la misma facilidad a personajes ambiguos y dramáticos, desde el doctor Petiot hasta Zaza, el excéntrico homosexual de "La jaula de las locas", pasando por Harpagon o el detective Nestor Burma.
El público francés sólo le pedía una cosa, que lo hiciera reír. Pero como todos los payasos, que a menudo presentaba como modelos, Michel Serrault en el fondo era bastante triste. Se definía como "alma de Chaplin en un cuerpo de boticario".
Nacido el 24 de enero de 1928 en Brunoy (región parisina) en el seno de una familia modesta y creyente, entró a los 14 años en el seminario. Ante la duda entre cura y clown, se decantó por el mundo del espectáculo. Durante 20 años, Michel Serrault acumula papeles más que elegirlos de verdad. "Mis pruebas las hacía directamente en la pantalla", bromeaba.
Mano a mano con Jean Poiret, representó más de 1.500 veces "La jaula de las locas", obra escrita por su amigo y adaptada al cine. "Hemos demostrado que el aburrimiento en teatro no es un mal necesario", decía Serrault. "Cuánto te echo de menos, Jean. Tú supiste disimularlo todo con la risa. Yo cada vez lo consigo menos", escribió en un libro de recuerdos.
"Me gustaría ser el mensaje. Estoy en contra de los actores que dicen ser humildes servidores del autor", sostuvo en más de una oportunidad. El actor murió tras una grave enfermedad en su casa en Normandía. (Especial)

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