29 Julio 2007 Seguir en 
El canto y la poesía cerraron el viernes en el teatro Alberdi el ciclo de homenaje a Rolando “Chivo” Valladares, organizado por la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNT en el marco del IX Julio Cultural. “La composición es la cosa inesperada... es como la aparición de una corzuela en el monte que de golpe sale y se escapa”, dice este duende de 89 años, el compositor más importante que le ha dado Tucumán a nuestra música nativa.
El cierre de los tres recitales en su honor estuvo a cargo de un espectáculo dirigido por el pianista y compositor Luis Víctor “Pato” Gentilini, que incluyó un quinteto de cuerdas. Hubo momentos de intensa hondura, en los que se lucieron los cantantes Viviana Taberna, Maggie Spamer y “Mono” Villafañe.
Los variados arreglos de Gentilini mostraron el alto vuelo musical de la obra del “Chivo” que se apreciaron, por ejemplo, en “Rosa que sueña” (Taberna), “Por Amaicha” (Spamer) y “Bajo del sauce solo” (Villafañe). Hacia el final, Gentilini y Villafañe entregaron a dúo una conmovedora “Vidala del llanto”. María Angélica Robledo y Topo Bejarano leyeron con calidez los textos poéticos de Roberto Espinosa.
El recital pudo realizarse gracias a un gesto de buena voluntad de los empleados del teatro que se encuentran realizando una medida de fuerza por conflictos en el seno de la casa de altos estudios.
“El espectáculo me pareció muy bueno y creo que debería repetirse”, dijo la profesora de Letras, Isabel Gómez.
Por su parte, Ricardo Kaliman, doctor en Letras, señaló: “fui a los tres homenajes que le hicieron al Chivo. En este último, sentí muy presente el sentido de su música. El equilibrio general entre el texto, las piezas elegidas, las interpretaciones y arreglos, fue armonioso. Todo estaba en su lugar y eso realzaba el nivel de lo que se estaba comunicando. Me parece justo que la UNT ponga su mirada en los que hacen la cultura en Tucumán, eso está en sus principios fundacionales. El ‘Chivo’ representa uno de los puntos más altos de la expresión popular”. En síntesis, un justo y acertado homenaje de la UNT a un creador.
El cierre de los tres recitales en su honor estuvo a cargo de un espectáculo dirigido por el pianista y compositor Luis Víctor “Pato” Gentilini, que incluyó un quinteto de cuerdas. Hubo momentos de intensa hondura, en los que se lucieron los cantantes Viviana Taberna, Maggie Spamer y “Mono” Villafañe.
Los variados arreglos de Gentilini mostraron el alto vuelo musical de la obra del “Chivo” que se apreciaron, por ejemplo, en “Rosa que sueña” (Taberna), “Por Amaicha” (Spamer) y “Bajo del sauce solo” (Villafañe). Hacia el final, Gentilini y Villafañe entregaron a dúo una conmovedora “Vidala del llanto”. María Angélica Robledo y Topo Bejarano leyeron con calidez los textos poéticos de Roberto Espinosa.
El recital pudo realizarse gracias a un gesto de buena voluntad de los empleados del teatro que se encuentran realizando una medida de fuerza por conflictos en el seno de la casa de altos estudios.
“El espectáculo me pareció muy bueno y creo que debería repetirse”, dijo la profesora de Letras, Isabel Gómez.
Por su parte, Ricardo Kaliman, doctor en Letras, señaló: “fui a los tres homenajes que le hicieron al Chivo. En este último, sentí muy presente el sentido de su música. El equilibrio general entre el texto, las piezas elegidas, las interpretaciones y arreglos, fue armonioso. Todo estaba en su lugar y eso realzaba el nivel de lo que se estaba comunicando. Me parece justo que la UNT ponga su mirada en los que hacen la cultura en Tucumán, eso está en sus principios fundacionales. El ‘Chivo’ representa uno de los puntos más altos de la expresión popular”. En síntesis, un justo y acertado homenaje de la UNT a un creador.





