09 Abril 2002 Seguir en 
Bagdad/Washington.- El presidente de Irak, Saddam Hussein, amenazado con el derrocamiento por Estados Unidos y el Reino Unido, anunció que suspenderá por un mes las exportaciones de petróleo e instó a todos los Estados árabes y musulmanes productores de crudo a que secunden esa medida en apoyo a los palestinos.
En minutos, el precio del petróleo se disparó en Nueva York y en Londres, pero luego se estabilizaron en unos U$S27 el barril, arriba de los U$S26 del viernes.
El propio presidente iraquí, Saddam Hussein, anunció ayer su decisión dirigida sólo contra la entidad sionista (Israel) y la agresiva administración de Estados Unidos, y nadie más.
Condoleezza Rice, consejera para la Seguridad Nacional de EE.UU., respondió que el embargo petrolero impuesto por Irak no desviará el compromiso norteamericano en la guerra contra el terrorismo o el propósito de derrocar a Saddam. No obstante, pidió al resto de los países productores que compensen con sus exportaciones el faltante que generará el crudo iraquí. "Quizá deberíamos recordarle a Saddam que no será fácil para su pueblo comerse el petróleo", dijo en alusión al plan de la ONU "Alimentos por petróleo", por el cual Irak entrega crudo y recibe alimentos.
Temor en Europa
En la Unión Europea (UE) primaba el temor por el aumento del precio del crudo y sus consecuencias sobre la reactivación económica. Según expertos, el aumento de las cotizaciones puede, efectivamente, tener un impacto negativo en la expansión de la economía de la región. La comisaria europea para la Energía, Loyola de Palacio, manifestó su confianza en que la Organización de los países exportadores de petróleo (OPEP) mantendrá el precio del barril por debajo de los U$S28. (Reuter/AFP)
En minutos, el precio del petróleo se disparó en Nueva York y en Londres, pero luego se estabilizaron en unos U$S27 el barril, arriba de los U$S26 del viernes.
El propio presidente iraquí, Saddam Hussein, anunció ayer su decisión dirigida sólo contra la entidad sionista (Israel) y la agresiva administración de Estados Unidos, y nadie más.
Condoleezza Rice, consejera para la Seguridad Nacional de EE.UU., respondió que el embargo petrolero impuesto por Irak no desviará el compromiso norteamericano en la guerra contra el terrorismo o el propósito de derrocar a Saddam. No obstante, pidió al resto de los países productores que compensen con sus exportaciones el faltante que generará el crudo iraquí. "Quizá deberíamos recordarle a Saddam que no será fácil para su pueblo comerse el petróleo", dijo en alusión al plan de la ONU "Alimentos por petróleo", por el cual Irak entrega crudo y recibe alimentos.
Temor en Europa
En la Unión Europea (UE) primaba el temor por el aumento del precio del crudo y sus consecuencias sobre la reactivación económica. Según expertos, el aumento de las cotizaciones puede, efectivamente, tener un impacto negativo en la expansión de la economía de la región. La comisaria europea para la Energía, Loyola de Palacio, manifestó su confianza en que la Organización de los países exportadores de petróleo (OPEP) mantendrá el precio del barril por debajo de los U$S28. (Reuter/AFP)







