El rescate de Eva Perón
La silueta de la recordada primera dama es hoy la sombra protectora de la ambición electoral. Bonos indexados por la tasa de la inflación que mide el desacreditado Indec. Por Angel Anaya - Columna.
28 Julio 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La silueta de Eva Perón es ahora, después de largo tiempo de ausencia en los mensajes del poder, la sombra protectora de la ambición electoral que tan magros resultados logró con su concertación plural, a pesar de las cooptaciones puntuales. Ha sido como una explosión de imágenes pasatistas con la penosa agonía de Evita y su voz remota invocando a sus fieles en la partida.El modelo, prolijamente estructurado, no contó, sin embargo, en los primeros actos de Cristina Fernández de Kirchner como candidata presidencial, con la histórica marcha peronista, sino con un ritmo algo tropical y la ausencia del movimiento histórico, como de su fundador.
El contexto nacional, entretanto, es agobiante y ese escenario promocional trata de eludirlo repitiéndose en una campaña agotadora. La otra cara de esos mensajes crispados y apasionados ante tribunas cerradas, es la voz presidencial imputando a conspiraciones de los mercados para arruinar a la Argentina a lo largo y ancho de todo el planeta. Es un gran panorama difícil de entender por quienes padecen los efectos de una realidad muy diferente de la que se pretende disfrazar. Su medida más precisa es la tasa de riesgo país en la globalidad internacional: 500 puntos en este momento, tras la más baja en el pasado enero, de 181. El nudo gordiano consiste en nuestra fórmula para resolver la deuda mediante bonos indexados por tasa inflacionaria que mide el Indec, desacreditado y bajo investigación judicial.
El gueto periodístico
Es complejo sintetizar una situación donde se contagian otros sectores que no deberían ser afectados, pero la desconfianza y la cerrada falta de diálogo del poder con los medios de comunicación coadyuvan a una incertidumbre que deriva en el nerviosismo de quienes se mueven en la city porteña. Por su parte, los periodistas acreditados en el mundo oficial, fuertemente controlado desde la Casa Rosada, se hallan en un virtual gueto muy difícil de superar y que en el reciente viaje de Cristina Fernández a España tuvo reiterados testimonios.
El cambio en la continuidad, como suele dibujarse un gobierno de la primera dama, no transcurre por la comunicación, y esos efectos se agravan ahora para el poder, mediante las versiones e hipótesis que producen los hechos concretos en el vacío informativo. Ello no ocurriría si el diálogo con los comunicadores permitiera explicar situaciones y propósitos, recibiendo a la vez las inquietudes reales de la calle. Una voz más realista en ese punto ha sido la de María Teresa Fernández de la Vega, vicejefa del gobierno socialista español, a poco de su reunión con Cristina Fernández: “La oposición es vital para el fortalecimiento de la democracia, en la que son una cosa importante los partidos políticos”. (De nuestra Sucursal)







