09 Abril 2002 Seguir en 
BELEN.- La violencia en la tierra del nacimiento, muerte y resurrección de nuestro Señor, una tierra sagrada para las tres grandes religiones monoteístas, ha aumentado "a niveles inimaginables e intolerables", dijo ayer el papa Juan Pablo II en un mensaje emitido horas después de que se reportaron combates en Belén. El ejército israelí dijo que militantes palestinos dispararon con sus armas y lanzaron granadas desde la Basílica de la Natividad contra los soldados que rodeaban el complejo, y que las tropas respondieron a la agresión. Los palestinos niegan haber disparado primero y los frailes que se hallan en el interior del templo aseguraron que los disparos que están causando serios daños al complejo religioso provienen del exterior.
La Santa Sede está siguiendo los acontecimientos en Belén con extrema preocupación, dijo un vocero. Según testigos, un policía palestino murió en el tiroteo en el complejo de la Basílica, construida en el lugar donde según los cristianos nació Jesucristo. Un incendio se produjo en el complejo pero fue apagado rápidamente. Las causas no fueron verificadas de inmediato.
Una semana de sitio
La Basílica de la Natividad se encuentra bajo sitio militar desde hace una semana, cuando las fuerzas israelíes -infantería y tanques- irrumpieron en Belén en el marco de la operación de reocupación de los territorios autónomos palestinos. En el interior de la iglesia se refugiaron familias, civiles y militantes armados palestinos, junto con una treintena de religiosos. Hasta ahora, los daños visibles se encuentran en dos portones de la edificación y no hubo respuesta alguna a los pedidos del Vaticano y de la comunidad franciscana de Tierra Santa para poner fin al asedio y para poder atender a las personas que se encuentran heridas en el interior de la Basílica.
Además, los alimentos se agotaron y muchos de los refugiados presentan mal estado de salud, según dijeron fuentes religiosas que se comunican por celular con monjes franciscanos del interior del templo. El ejército ha prohibido el ingreso de toda persona, civil o religiosa, a la Basílica mientras dure la operación. (Reuter/DPA)
La Santa Sede está siguiendo los acontecimientos en Belén con extrema preocupación, dijo un vocero. Según testigos, un policía palestino murió en el tiroteo en el complejo de la Basílica, construida en el lugar donde según los cristianos nació Jesucristo. Un incendio se produjo en el complejo pero fue apagado rápidamente. Las causas no fueron verificadas de inmediato.
Una semana de sitio
La Basílica de la Natividad se encuentra bajo sitio militar desde hace una semana, cuando las fuerzas israelíes -infantería y tanques- irrumpieron en Belén en el marco de la operación de reocupación de los territorios autónomos palestinos. En el interior de la iglesia se refugiaron familias, civiles y militantes armados palestinos, junto con una treintena de religiosos. Hasta ahora, los daños visibles se encuentran en dos portones de la edificación y no hubo respuesta alguna a los pedidos del Vaticano y de la comunidad franciscana de Tierra Santa para poner fin al asedio y para poder atender a las personas que se encuentran heridas en el interior de la Basílica.
Además, los alimentos se agotaron y muchos de los refugiados presentan mal estado de salud, según dijeron fuentes religiosas que se comunican por celular con monjes franciscanos del interior del templo. El ejército ha prohibido el ingreso de toda persona, civil o religiosa, a la Basílica mientras dure la operación. (Reuter/DPA)







