Villepin fue imputado por la presunta trama contra Sarkozy

EN LA MIRA. El ex primer ministro francés será investigado formalmente. REUTERS
EN LA MIRA. El ex primer ministro francés será investigado formalmente. REUTERS
27 Julio 2007
PARIS, Francia.- El ex primer ministro francés Dominique de Villepin será investigado por su papel en la aparente conspiración para difamar a Nicolas Sarkozy antes de la campaña de las elecciones que lo llevaron a la presidencia.

El ex primer ministro siempre ha negado cualquier participación en este caso, en el que el nombre de Sarkozy apareció en una lista falsa de personas con cuentas en la sociedad financiera luxemburguesa Clearstream.

Villepin dijo que fue interrogado por los jueces Jean-Marie d`Huy y Henri Pons, encargados del caso, que le confirmaron su decisión de acusarlo. "Esta decisión me permitirá, como deseaba, tener conocimiento de todo el legajo judicial", declaró.

El plan que fracasó
El llamado "caso Clearstream" surgió en 2004, cuando se enviaron unas cartas anónimas a un magistrado que afirmaban que Sarkozy y otros políticos importantes tenían unas cuentas relacionadas con la polémica venta de unas fragatas a Taiwán en 1991.

Las acusaciones resultaron ser falsas y el foco de la investigación se volvió hacia los autores de la denuncia, que buscaba, al parecer, perjudicar la imagen de Sarkozy.

Villepin, un encarnizado rival del ahora presidente y entonces ministro de Interior, se vio rápidamente envuelto en las sospechas, a pesar de sus continuos desmentidos. "En ningún momento he participado en ninguna maniobra política", aseguró hoy.

Las acusaciones contra él se han fortalecido por recientes pruebas del ex responsable de los servicios secretos Philippe Rondot y del ex ejecutivo del grupo aeroespacial EADS Jean-Louis Gergorin, que reconoció ser el informante anónimo.

Gergorin contó que Villepin le pidió que transmitiera la lista de cuentas al magistrado Renaud Van Ruymbeke. El caso, que estuvo a punto de acabar con el Gobierno el año pasado, ha puesto de manifiesto la profunda hostilidad que rodeó la llegada de Sarkozy al poder. (Reuters)



Tamaño texto
Comentarios