27 Julio 2007 Seguir en 
CIUDAD DE MEXICO, México.- La región de América Latina y el Caribe es la más violenta del mundo, con una tasa de homicidios tres veces superior al promedio mundial y con más de 150.000 muertes violentas al año, informó la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El subsecretario de seguridad Multidimensional de la OEA, Alexandre Addor Neto, dijo que la mayoría de la muertes violentas en la región latinoamericana pueden atribuirse a la delincuencia organizada, “que supone una verdadera guerra civil”.
El diplomático destacó que otros indicadores muestran que los delitos no denunciados oscilan entre el 40 % y el 70 % en diversos países. “Esto demuestra la desconfianza hacia la policía”, apuntó.
Agregó que aunque no todos los hechos violentos son originados por el crimen organizado, éste fenómeno funciona como un multiplicador de otras formas del crimen, debido a que estimula el culto a la violencia para alcanzar objetivos con impunidad.
El representante de la OEA indicó que las mafias tienen diversas formas de operar, como el tráfico de drogas, de armas y de personas, los secuestros, la prostitución y el juego ilegal.
Addor señaló que es necesaria una visión sobre la seguridad que considere las amenazas generadas por las condiciones económicas, sociales, políticas y de salud pública que afectan a las personas en la vida diaria.
También afirmó que, aunque la seguridad es prioridad del Estado, solo se logrará plenamente con la participación de la sociedad civil y con el combate a la pobreza, a la exclusión social y a todas las formas de discriminación. (Télam)
El subsecretario de seguridad Multidimensional de la OEA, Alexandre Addor Neto, dijo que la mayoría de la muertes violentas en la región latinoamericana pueden atribuirse a la delincuencia organizada, “que supone una verdadera guerra civil”.
El diplomático destacó que otros indicadores muestran que los delitos no denunciados oscilan entre el 40 % y el 70 % en diversos países. “Esto demuestra la desconfianza hacia la policía”, apuntó.
Agregó que aunque no todos los hechos violentos son originados por el crimen organizado, éste fenómeno funciona como un multiplicador de otras formas del crimen, debido a que estimula el culto a la violencia para alcanzar objetivos con impunidad.
El representante de la OEA indicó que las mafias tienen diversas formas de operar, como el tráfico de drogas, de armas y de personas, los secuestros, la prostitución y el juego ilegal.
Addor señaló que es necesaria una visión sobre la seguridad que considere las amenazas generadas por las condiciones económicas, sociales, políticas y de salud pública que afectan a las personas en la vida diaria.
También afirmó que, aunque la seguridad es prioridad del Estado, solo se logrará plenamente con la participación de la sociedad civil y con el combate a la pobreza, a la exclusión social y a todas las formas de discriminación. (Télam)







