Relevaron al titular de aeropuertos de Brasil

La gente cambia aviones por taxis y por ómnibus, pero paga precios muy altos. La modificación en el organismo aéreo fue un pedido del presidente "Lula" da Silva.

27 Julio 2007
San Pablo.- El nuevo ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, decidió ayer separar de su cargo al titular de Infraero (Empresa Brasileña de Infraestructura Aeroportuaria), José Carlos Pereira, en otro coletazo de la crisis aérea que vive el país. Según el sitio web del diario “Folha do Sao Paulo”, al frente de los aeropuertos queda el ex presidente del Banco do Brasil, Rossano Maranhao. El nombramiento de Maranhao tiene que ver con un pedido expreso del presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva.
Además, Jobim adelantó que estudia cambios en la dirección y en la estructura de los organismos del sistema aéreo brasileño. El funcionario declaró que la prioridad es garantizar la seguridad aérea.
La crisis modificó los planes de vacaciones de los brasileños y los hábitos de los pasajeros habituales, como artistas y empresarios que optan por utilizar las carreteras para trasladarse.
Luego del accidente de la semana pasada volvieron las congestiones en los aeropuertos y aumentó la demanda de pasajes en ómnibus en viajes de gran demanda, como los del tramo Río de Janeiro-San Pablo. Las empresas de transporte aumentaron las frecuencias de 80 a 120 servicios. En ómnibus el viaje es de entre cuatro y seis horas y cuesta entre U$S 25 y U$S 55.
Ejecutivos de empresas y artistas han resuelto cubrir el trayecto Río-San Pablo -de 460 km- en automóvil, taxi u ómnibus. Un taxi cubre ese recorrido a un costo que oscila los 800 reales (U$S 400).
En tanto, dos aviones de la aerolínea TAM tuvieron el miércoles a la noche que abortar la maniobra de despegue desde el aeropuerto de Brasilia. El vuelo 3.371 con destino a Río de Janeiro tuvo que dejar la pista de aterrizaje, primero, porque se le pinchó un neumático y, después, porque al comenzar a despegar sufrió una falla en el generador que hizo que se apagaran las luces, el aire acondicionado y las turbinas, dándoles un susto a los pasajeros que tuvieron que bajarse del avión. Más temprano, otro avión de TAM tuvo que dejar la pista de despegue después de que el piloto constató que el panel de control emitía una alerta. Los pasajeros fueron instalados en otro vuelo. (Reuter-Télam-DPA)

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