Israel atiende el reclamo de Bush y libera sólo a dos ciudades palestinas

Sharon recibió una carta del presidente de EE.UU. Las tropas se irán de Kalkylia y de Tulkarem, pero reforzarán el cerco sobre ellas. Diálogo.

SIN TIEMPO. Palestinos sepultan rápidamente los cadáveres, por temor a disparos de soldados israelíes.
SIN TIEMPO. Palestinos sepultan rápidamente los cadáveres, por temor a disparos de soldados israelíes.
09 Abril 2002
JERUSALEN.- El Ejército israelí, que hace once días invadió ciudades palestinas autónomas de Cisjordania, comenzará a replegarse dentro de las próximas horas de algunas de las zonas ocupadas. Se trataría de una retirada simbólica para reducir la presión y la tensión con Estados Unidos, principal aliado de Israel y, junto con Rusia, copatrocinador del proceso de paz en Oriente Medio. Tras dos días de fuertes presiones estadounidenses para que las tropas israelíes se replieguen de las seis ciudades cisjordanas que habían ocupado, el gobierno de Ariel Sharon anunció ayer que se retirará de Kalkylia y de Tulkarem, pero que la ofensiva militar continuará en Belén, Jenín, Ramallah y Naplusa. El ministro de Defensa, Benjamin Ben Eliezer, dio la consigna de retirarse, pero el Ejército reforzará el cerco en Kalkylia y en Tulkarem, donde los combates habían prácticamente cesado en los últimos dos días.

El enviado
Sharon celebró anoche una consulta con Ben Eliezer y con el ministro de Asuntos Exteriores, Shimon Peres, después de recibir una nota del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, conminándolo a ordenar el repliegue sin dilación. El mensaje del mandatario norteamericano fue entregado por el enviado especial, Anthony Zinni, a quien Sharon manifestó que las tropas serían evacuadas de las ciudades palestinas sólo después de haber derribado toda la "infraestructura terrorista" palestina, en alusión a los grupos radicalizados y también al gobierno de la Autoridad Nacional Palestina representada en Yasser Arafat. Además, se mostró dispuesto a realizar negociaciones de paz con líderes árabes "moderados", siempre que no pongan condiciones previas.

Powell se acerca
El canciller estadounidense, Colin Powell, comenzó ayer en Marruecos -donde recibió una fría recepción- su viaje hacia Medio Oriente, adonde prevé llegar el fin de semana. Desde allí, Powell pidió a Israel que se retire "ahora" de Cisjordania. No obstante, las tropas israelíes continuaron su ofensiva en Jenín, Belén y Naplusa, y mantienen bajo sitio estricto a Ramallah. El Ejército dio por completada la ocupación del casco antiguo de Naplusa, pero los palestinos aseguran que 500 de ellos todavía resisten en el corazón de la ciudad. Según el ejército israelí, murieron 50 palestinos y se entregaron 500, entre ellos 200 hombres armados.
Asimismo, en el campo de refugiados de Jenín, los helicópteros "Apache" lanzaron más de 30 misiles desde el amanecer, tras la negativa de los pobladores a salir de sus casas, como les conminó el ejército mediante altavoces.Como parte de la ofensiva, los soldados israelíes demolieron con excavadoras numerosas viviendas del campo de refugiados y se desconoce el número de muertos porque las ambulancias no tienen acceso al lugar, habitado por unas 15.000 personas. Fuentes oficiales palestinas afirman que el número de muertos en Jenin es superior al de Naplusa y que superaría el centenar. (Reuter/TELAM-SNI/DPA)

Las economías caen como los edificios
Por Carsten Wieland TEL AVIV.- La violencia en Medio Oriente, que ya en los tiempos menos duros del levantamiento palestino significaba pérdidas de hasta U$S870.000 dólares, está arruinando la economía de ambas partes en conflicto. Además, el llamado a filas de 20.000 reservistas implica una sangría adicional de cerca de U$S2 millones diarios para la economía israelí, según cálculos del Instituto Nacional de Seguros. El sueldo de los soldados y el armamento cuestan al fisco otros U$S1,7 millón por día. Por su parte, la economía palestina prácticamente ha colapsado tras la invasión militar israelí.
El estancamiento de la economía israelí, casi una recesión, no terminará a menos que acabe el conflicto, opinó Arie Arnon, académico de la Universidad de Ben Gurión. Las empresas ya no invierten. El índice de desempleo ha aumentado al 10% en comparación con el 8% registrado el mismo período del año pasado. El shekel, la moneda de Israel, se devalúa frente al dólar. También los turistas se mantienen alejados del país. En comparación con 2001, el turismo extranjero se redujo un 80%.
El único sector que parece beneficiarse de estos tiempos es el de seguridad. Tan sólo los hoteles han contratado más de 500 guardias privados.
A largo plazo, los daños serán aún mayores, opinó Arnon. Israel deberá reconstruir los territorios autónomos. La Autoridad Palestina, responsable de más de tres millones de personas, ya casi no existe. Un millón de palestinos trabaja en el sector público y ya prácticamente no percibe ingresos. A los árabes de Jerusalén oriental, quienes se pueden movilizar libremente, también les resulta difícil encontrar trabajos ocasionales. (DPA)Ceremonia ejemplarLas comunidades judía y árabe de Latinoamérica pidieron una solución pacífica al conflicto de Medio Oriente y exhortaron a ambos pueblos a entablar negociaciones directas para alcanzar la paz. La declaración fue suscripta por representantes de ambas comunidades en nombre de todas las entidades árabes y judías de la región, durante un acto en la Casa de Gobierno, a la que asistió el presidente Eduardo Duhalde. "Desde este lejano lugar de los conflictos, las comunidades judía y árabe han dado la pauta de que la posibilidad de la paz entre ambos pueblos existe", dijo el vocero del Congreso Judío Latinoamericano. (Reuter)

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