27 Julio 2007 Seguir en 
"Se desbarató la estructura de la Orquesta Sinfónica de la UNT; el reencasillamiento la destruyó, y así no se puede tocar". Tajante y enfadado, el director Roberto Buffo anunció que la agrupación no tocará mañana en el concierto que constituía el cierre oficial del Julio Cultural.
"El problema principal es que las categorizaciones que decidieron se hicieron tomando en cuenta la antigüedad y no la función; el 40% de la actual formación ingresó por concurso desde 2004, y entonces tenemos solistas de flauta, de oboe, de trombón y de timbales que tienen alrededor de 35 años de edad, y los han puesto en la última categoría, la 7. Y estos son puestos claves en el organigrama de la Orquesta. De esta manera, la calidad musical se resiente, porque se crean tensiones internas y personales, y no es posible trabajar de este modo", resumió el director, quien anticipó que si la situación no se modifica se alejará del cargo.
Roberto Buffo describió la estructura jerárquica de la Orquesta, y relató: "en la masa de cuerdas ubicaron a todos los músicos en las categorías 5 y 6, porque tomaron en cuenta la antigüedad y no la función, y los más jóvenes, muchos de los cuales son concertistas, pasaron a la 7, precisamente porque no tienen antigüedad; este es un tema muy grave. No es que uno esté cerrado a este organigrama, sino que en cualquier Orquesta del mundo funcionan así las cosas, con una estructura jerárquica que es verticalista", aseguró.
"Toda la situación es caótica: no podemos ensayar siquiera, y me atrevo a decir que toda la temporada está suspendida. Empezamos muy bien el Julio Cultural y ahora tenemos este final ignominioso", se quejó.
Luego aclaró que la decisión de los músicos es corporativa, "porque saben perfectamente que así no se puede funcionar, no es sostenible; aquí no hay reclamos individuales", afirmó. Finalmente recordó que la agrupación no tiene una actitud mendicante: "hicimos autogestión para comprar timbales y sillas nuevas".
"El problema principal es que las categorizaciones que decidieron se hicieron tomando en cuenta la antigüedad y no la función; el 40% de la actual formación ingresó por concurso desde 2004, y entonces tenemos solistas de flauta, de oboe, de trombón y de timbales que tienen alrededor de 35 años de edad, y los han puesto en la última categoría, la 7. Y estos son puestos claves en el organigrama de la Orquesta. De esta manera, la calidad musical se resiente, porque se crean tensiones internas y personales, y no es posible trabajar de este modo", resumió el director, quien anticipó que si la situación no se modifica se alejará del cargo.
Roberto Buffo describió la estructura jerárquica de la Orquesta, y relató: "en la masa de cuerdas ubicaron a todos los músicos en las categorías 5 y 6, porque tomaron en cuenta la antigüedad y no la función, y los más jóvenes, muchos de los cuales son concertistas, pasaron a la 7, precisamente porque no tienen antigüedad; este es un tema muy grave. No es que uno esté cerrado a este organigrama, sino que en cualquier Orquesta del mundo funcionan así las cosas, con una estructura jerárquica que es verticalista", aseguró.
"Toda la situación es caótica: no podemos ensayar siquiera, y me atrevo a decir que toda la temporada está suspendida. Empezamos muy bien el Julio Cultural y ahora tenemos este final ignominioso", se quejó.
Luego aclaró que la decisión de los músicos es corporativa, "porque saben perfectamente que así no se puede funcionar, no es sostenible; aquí no hay reclamos individuales", afirmó. Finalmente recordó que la agrupación no tiene una actitud mendicante: "hicimos autogestión para comprar timbales y sillas nuevas".







