26 Julio 2007 Seguir en 
TUCUMAN AL REVES
Con asombro leí en LA GACETA sobre la restricción en el horario de visita a nuestra Casa de la Independencia. No me quiero inmiscuir en la temática del personal afectado. Lo que sí sé es que todo pasa en el mes de julio, cuando tenemos la mayor cantidad de turistas. Sabemos, aunque no nos guste, que de un tiempo a esta parte, los turistas sólo están de paso por Tucumán y que la provincia no hace nada para atraerlos. Por el contrario, si se quieren arreglar sus calles comienzan los trabajos justo cuando nuestra principal fecha patria y la más grande del país se acerca. ¿Por qué no prever los trabajos con tiempo, pensando en las condiciones climáticas imprevistas? En cuanto al horario de visita de nuestro solar histórico, ¿por qué no pedir colaboración a otras instituciones, a nuestras casas de altos estudios, a especialistas en turismo u otras instituciones? Alguna vez debemos pensar en nuestro “Jardín de la República”. Así, muchos niños no se irán sin conocer el lugar donde se juró nuestra Independencia y las futuras generaciones podrán defender lo que nos legaron los grandes de nuestro pasado.
Carmen de Arriba
Chacabuco 281
Tafí Viejo-Tucumán
AVENIDA ACONQUIJA
En plena vereda de la sede de la Municipalidad de Yerba Buena existe un cartel de dimensiones importantes en donde se lee:
“Ensanchamiento y Repavimentación”. Se hace mención, además, al monto de la obra (un poco más de $ 3 millones), al plazo de ejecución (150 días a ser contados desde 19/2/07) y a la empresa a la que se adjudicó el trabajo. Debo reconocer que cuando se iniciaron las obras fui uno de los ciudadanos que se pusieron muy contentos, ya que, por un lado, era trabajo para unos pocos, al menos; y por otro, más progreso para nuestra ciudad. Hoy, después del tiempo transcurrido, no puedo sentir lo mismo que en ese momento. Dicho de otra manera, viendo los resultados obtenidos, me surgen algunas dudas. ¿No les parece que se hizo muy poco para lo que se dice haber gastado? Al margen de eso, ¿no creen que el trabajo final es deficiente? ¿Hubo una real planificación de la obra a realizarse o fue tan sólo sacar piedras y hacer lonjas de cemento de aproximadamente un metro de ancho, quedara como quedara? ¿Podremos saber cómo fue la licitación de la obra? ¿Por qué se otorgó tanto tiempo de ejecución si se vieron obreros trabajando por un lapso de no más de 30 días? ¿Hasta cuándo? Hace mucho tiempo me pregunto, ¿hasta cuándo?
Jesús Andrés Sanfilippo
Anta Muerta 2.300
Yerba Buena-Tucumán
CRISIS ENERGETICA
La demanda de energía puede preverse con alto grado de confianza: basta con conocer los valores históricos para proyectarse más allá del presente. La crisis energética fue prevista, sin lugar a dudas, con varios años de antelación. Para entonces correspondía diseñar y aplicar una estrategia para evitar o enfrentar los resultados que estamos viviendo. A la vista de los hechos algo se hizo mal o no se hizo. Ante esquema tan obvio, cabe preguntarse si hubo impericia o qué pasó. Las consecuencias serán inevitables para la economía y para el bienestar de los argentinos. Seguramente habrá buen rédito para algunos, como en todas las crisis, y el pueblo tendrá que soportar los costos. Una situación que no puede normalizarse en poco tiempo, como la falta de oferta de energía, es un problema estructural de lenta recuperación. Significa que tendremos que resignar un crecimiento que, aunque sólo nos acercaba a la cola del tren de la historia, estábamos en el camino correcto. Inexplicable a los ojos del mundo, pero acostumbrados.
Roberto Cuello
lrcuello@gmail.com
LA PALABRA DEVALUADA
Preguntado un sabio qué es lo mejor del mundo, este contestó “la lengua”. Vuelto a preguntar qué cosa es lo peor del mundo también contestó “la lengua”. Por ser la lengua lo mejor y lo peor del mundo, su utilización no deja de tener serias implicancias para quien la emite y para quien la recibe. Con la simpleza y la profundidad del sabio, la profesora Alba Omil, en su artículo de LA GACETA Literaria del 22/7, muestra algunos de los efectos de la palabra prostituida, particularmente en los círculos del poder y de la política. Aquellos que la utilizan para solventar su avaricia muestran razones lívidas y una palabra caótica, como lo dice la lectora Alba Cuozzo en las Crónicas Digitales. Todo tiene un precio. No se puede devaluar la palabra sin caer en la avaricia material y moral. Se dice, por ejemplo, que la obra pública es la mejor manera de hacer justicia social. Y así, tenemos hoy escuelas, pero no educación; tenemos hospitales, pero no salud. Tenemos un gobernador que privilegia la obra pública sobre la vida humana, lo que no alcanza ni para ser un buen intendente, como lo demostró el turista australiano Warwick Legget, que se puso a barrer la plaza Alberdi porque lo agobiaba la basura. Con ese mismo mecanismo se pueden utilizar los fondos que corresponden al 82% móvil para invertirlo en cemento y ladrillos, aunque los viejos mueran en el abandono y los niños de la provincia lloren de hambre. Pero no sólo la palabra es un arma de doble filo. A veces es peor el silencio de quienes tienen que hablar y prefieren callar, como es el caso de nuestra Justicia, que permanece impávida frente al desacato a la ley y a la Constitución, esperando que los hechos consumados tornen las cuestiones judicializadas en algo abstracto y se vuelva inocua su opinión.
Carlos Martínez
Moreno 379
S. M. de Tucumán
MUSEO NAVARRO
El Museo Timoteo Navarro nos pertenece a todos; es patrimonio que merece ser tratado con la mayor consideración posible. La inseguridad que reina en el país nos afecta a todos; y más aún cuando se trata de bienes invalorables como los que allí se guardan. En estos días se presenta un homenaje a Lola Mora, que es digna de orgullo para los argentinos, en especial para los tucumanos. Sin embargo, nadie habla de ella ni de otras actuaciones. Como persona que desde toda la vida brindó su esfuerzo desinteresado al servicio de la cultura es que llamo la atención del Gobierno para que cumpla con la tarea de preservar y promover seriamente la creación artística que representa la más alta expresión del hombre. Dicha institución ha sido y debe seguir siendo un orgullo de los tucumanos. Hace mucho tiempo que no veo brillar el arte en el museo.
Silvia Castro Méndez
Güemes 1.200
Yerba Buena-Tucumán
SIN ALUMBRADO
El 5/10/06, obreros de Telecom rompieron el foco y al parecer la columna del alumbrado público en la esquina de Alberti y Venezuela. Desde esa fecha reclamo a Telecom y a la Municipalidad para que reinstalen el servicio -expediente Nº 128.294-, sin que nadie dé una solución. Aprovechando la oscuridad, me robaron la garrafa, el ventilador, utensilios de cocina y la única ropa que mi hijo tenía para ir a la escuela. La denuncia la radiqué en la comisaría 6ta., pero nada pude recuperar.
Ana Rivadeneira
Alberti 1.905
S. M. de Tucumán
Con asombro leí en LA GACETA sobre la restricción en el horario de visita a nuestra Casa de la Independencia. No me quiero inmiscuir en la temática del personal afectado. Lo que sí sé es que todo pasa en el mes de julio, cuando tenemos la mayor cantidad de turistas. Sabemos, aunque no nos guste, que de un tiempo a esta parte, los turistas sólo están de paso por Tucumán y que la provincia no hace nada para atraerlos. Por el contrario, si se quieren arreglar sus calles comienzan los trabajos justo cuando nuestra principal fecha patria y la más grande del país se acerca. ¿Por qué no prever los trabajos con tiempo, pensando en las condiciones climáticas imprevistas? En cuanto al horario de visita de nuestro solar histórico, ¿por qué no pedir colaboración a otras instituciones, a nuestras casas de altos estudios, a especialistas en turismo u otras instituciones? Alguna vez debemos pensar en nuestro “Jardín de la República”. Así, muchos niños no se irán sin conocer el lugar donde se juró nuestra Independencia y las futuras generaciones podrán defender lo que nos legaron los grandes de nuestro pasado.
Carmen de Arriba
Chacabuco 281
Tafí Viejo-Tucumán
AVENIDA ACONQUIJA
En plena vereda de la sede de la Municipalidad de Yerba Buena existe un cartel de dimensiones importantes en donde se lee:
“Ensanchamiento y Repavimentación”. Se hace mención, además, al monto de la obra (un poco más de $ 3 millones), al plazo de ejecución (150 días a ser contados desde 19/2/07) y a la empresa a la que se adjudicó el trabajo. Debo reconocer que cuando se iniciaron las obras fui uno de los ciudadanos que se pusieron muy contentos, ya que, por un lado, era trabajo para unos pocos, al menos; y por otro, más progreso para nuestra ciudad. Hoy, después del tiempo transcurrido, no puedo sentir lo mismo que en ese momento. Dicho de otra manera, viendo los resultados obtenidos, me surgen algunas dudas. ¿No les parece que se hizo muy poco para lo que se dice haber gastado? Al margen de eso, ¿no creen que el trabajo final es deficiente? ¿Hubo una real planificación de la obra a realizarse o fue tan sólo sacar piedras y hacer lonjas de cemento de aproximadamente un metro de ancho, quedara como quedara? ¿Podremos saber cómo fue la licitación de la obra? ¿Por qué se otorgó tanto tiempo de ejecución si se vieron obreros trabajando por un lapso de no más de 30 días? ¿Hasta cuándo? Hace mucho tiempo me pregunto, ¿hasta cuándo?
Jesús Andrés Sanfilippo
Anta Muerta 2.300
Yerba Buena-Tucumán
CRISIS ENERGETICA
La demanda de energía puede preverse con alto grado de confianza: basta con conocer los valores históricos para proyectarse más allá del presente. La crisis energética fue prevista, sin lugar a dudas, con varios años de antelación. Para entonces correspondía diseñar y aplicar una estrategia para evitar o enfrentar los resultados que estamos viviendo. A la vista de los hechos algo se hizo mal o no se hizo. Ante esquema tan obvio, cabe preguntarse si hubo impericia o qué pasó. Las consecuencias serán inevitables para la economía y para el bienestar de los argentinos. Seguramente habrá buen rédito para algunos, como en todas las crisis, y el pueblo tendrá que soportar los costos. Una situación que no puede normalizarse en poco tiempo, como la falta de oferta de energía, es un problema estructural de lenta recuperación. Significa que tendremos que resignar un crecimiento que, aunque sólo nos acercaba a la cola del tren de la historia, estábamos en el camino correcto. Inexplicable a los ojos del mundo, pero acostumbrados.
Roberto Cuello
lrcuello@gmail.com
LA PALABRA DEVALUADA
Preguntado un sabio qué es lo mejor del mundo, este contestó “la lengua”. Vuelto a preguntar qué cosa es lo peor del mundo también contestó “la lengua”. Por ser la lengua lo mejor y lo peor del mundo, su utilización no deja de tener serias implicancias para quien la emite y para quien la recibe. Con la simpleza y la profundidad del sabio, la profesora Alba Omil, en su artículo de LA GACETA Literaria del 22/7, muestra algunos de los efectos de la palabra prostituida, particularmente en los círculos del poder y de la política. Aquellos que la utilizan para solventar su avaricia muestran razones lívidas y una palabra caótica, como lo dice la lectora Alba Cuozzo en las Crónicas Digitales. Todo tiene un precio. No se puede devaluar la palabra sin caer en la avaricia material y moral. Se dice, por ejemplo, que la obra pública es la mejor manera de hacer justicia social. Y así, tenemos hoy escuelas, pero no educación; tenemos hospitales, pero no salud. Tenemos un gobernador que privilegia la obra pública sobre la vida humana, lo que no alcanza ni para ser un buen intendente, como lo demostró el turista australiano Warwick Legget, que se puso a barrer la plaza Alberdi porque lo agobiaba la basura. Con ese mismo mecanismo se pueden utilizar los fondos que corresponden al 82% móvil para invertirlo en cemento y ladrillos, aunque los viejos mueran en el abandono y los niños de la provincia lloren de hambre. Pero no sólo la palabra es un arma de doble filo. A veces es peor el silencio de quienes tienen que hablar y prefieren callar, como es el caso de nuestra Justicia, que permanece impávida frente al desacato a la ley y a la Constitución, esperando que los hechos consumados tornen las cuestiones judicializadas en algo abstracto y se vuelva inocua su opinión.
Carlos Martínez
Moreno 379
S. M. de Tucumán
MUSEO NAVARRO
El Museo Timoteo Navarro nos pertenece a todos; es patrimonio que merece ser tratado con la mayor consideración posible. La inseguridad que reina en el país nos afecta a todos; y más aún cuando se trata de bienes invalorables como los que allí se guardan. En estos días se presenta un homenaje a Lola Mora, que es digna de orgullo para los argentinos, en especial para los tucumanos. Sin embargo, nadie habla de ella ni de otras actuaciones. Como persona que desde toda la vida brindó su esfuerzo desinteresado al servicio de la cultura es que llamo la atención del Gobierno para que cumpla con la tarea de preservar y promover seriamente la creación artística que representa la más alta expresión del hombre. Dicha institución ha sido y debe seguir siendo un orgullo de los tucumanos. Hace mucho tiempo que no veo brillar el arte en el museo.
Silvia Castro Méndez
Güemes 1.200
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SIN ALUMBRADO
El 5/10/06, obreros de Telecom rompieron el foco y al parecer la columna del alumbrado público en la esquina de Alberti y Venezuela. Desde esa fecha reclamo a Telecom y a la Municipalidad para que reinstalen el servicio -expediente Nº 128.294-, sin que nadie dé una solución. Aprovechando la oscuridad, me robaron la garrafa, el ventilador, utensilios de cocina y la única ropa que mi hijo tenía para ir a la escuela. La denuncia la radiqué en la comisaría 6ta., pero nada pude recuperar.
Ana Rivadeneira
Alberti 1.905
S. M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
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