24 Julio 2007 Seguir en 
NUrburgring (Alemania).- Quentin Tarantino no quiere dar demasiados detalles de su próximo proyecto, salvo que se trata de una película sobre la Segunda Guerra Mundial. "No puedo hablar sobre eso ahora o lo maldeciré. Hablaré cuando ya esté hecho", dijo Tarantino. Mientras disfrutaba como invitado del equipo Red Bull en el Gran Premio de Fórmula 1 de Europa, celebrado el domingo en Nürburgring, Alemania, Tarantino reveló sólo lo justo para mantener el interés del público: "Es una especie de 'spaghetti western' ambientado en la Segunda Guerra Mundial. No lo llamaré así, pero si tuviera un subtítulo, se llamaría: 'Once Upon a Time in Nazi-occupied France' ("Erase una vez en la Francia ocupada por los nazis)", en referencia a la película de Sergio Leone, "Once Upon a Time in America" ("Erase una vez en América").
A Tarantino le gusta ir con sus películas más lejos de lo que se atreven otros. Desde que llegó al mundo del cine con "Reservoir Dogs" (1991), dirigió una serie de películas que no sólo lo catapultaron al status de director de culto sino que además llevaron el cine independiente de Estados Unidos a las salas comerciales. Sus películas - "Pulp Fiction" (1994), "Jackie Brown" (1997) y "Kill Bill" (Vol 1/2003, Vol 2/2004)- tienen tramas complejas y son conocidas por su brutalidad y violencia explícitas. Para Tarantino, la violencia en sus películas viene desde dentro.
"Es el tipo de material que me atrae. El tipo de material que me gusta. Eso es el personaje y hacia ahí es hacia donde va la historia". El director asegura que en la mayoría de las otras películas no se lleva a los personajes hasta el límite. "Para mí, la mayoría de las películas no va hacia donde debe ir orgánicamente. Siempre se detienen y siempre hacen trampa, siempre lo diluyen". Tarantino afirma que él, en cambio, prefiere siempre ir más allá.
"No hay lugar al que no pueda ir. No hay nada que mis personajes no puedan o quieran hacer. Hay un montón de cosas que quizá no harían si no está en su personalidad, pero si está en su naturaleza, lo harán. Yo no los censuraré". El realizador afirma que los personajes de sus películas van más lejos. "Cuando veo películas definitivamente estoy más sediento de sangre", afirmó. (DPA)
A Tarantino le gusta ir con sus películas más lejos de lo que se atreven otros. Desde que llegó al mundo del cine con "Reservoir Dogs" (1991), dirigió una serie de películas que no sólo lo catapultaron al status de director de culto sino que además llevaron el cine independiente de Estados Unidos a las salas comerciales. Sus películas - "Pulp Fiction" (1994), "Jackie Brown" (1997) y "Kill Bill" (Vol 1/2003, Vol 2/2004)- tienen tramas complejas y son conocidas por su brutalidad y violencia explícitas. Para Tarantino, la violencia en sus películas viene desde dentro.
"Es el tipo de material que me atrae. El tipo de material que me gusta. Eso es el personaje y hacia ahí es hacia donde va la historia". El director asegura que en la mayoría de las otras películas no se lleva a los personajes hasta el límite. "Para mí, la mayoría de las películas no va hacia donde debe ir orgánicamente. Siempre se detienen y siempre hacen trampa, siempre lo diluyen". Tarantino afirma que él, en cambio, prefiere siempre ir más allá.
"No hay lugar al que no pueda ir. No hay nada que mis personajes no puedan o quieran hacer. Hay un montón de cosas que quizá no harían si no está en su personalidad, pero si está en su naturaleza, lo harán. Yo no los censuraré". El realizador afirma que los personajes de sus películas van más lejos. "Cuando veo películas definitivamente estoy más sediento de sangre", afirmó. (DPA)







