"Harry Potter and the Deathly Hallows", séptimo volumen de la saga, salió a la venta el pasado viernes en la mayoría de países, al tiempo que su autora, J. K. Rowling, ofrecía una lectura a un grupo escogido de aficionados en el Museo de Londres.
En Gran Bretaña, las librerías y las grandes cadenas de supermercados permanecieron abiertas toda la noche para hacer frente a una demanda que calificaron de récord. La librería Waterstone, que acogió la mayor fiesta de aficionados en su tienda principal del centro de Londres, contabilizó a 250.000 admiradores y 100.000 copias vendidas en las dos primeras horas.
"Nunca ha ocurrido nada igual en la historia de las librerías", afirmó su portavoz, Jon Howells. Lo mismo ocurrió en Borders y otras cadenas de librerías en las ciudades de Estados Unidos."Es el mejor día de nuestra historia, nunca habíamos tenido un éxito semejante con un libro", relató George Jones, el jefe ejecutivo de Borders, a la AFP.
En Buenos Aires se vieron largas colas de niños frente a las librerías, algunos disfrazados de los personajes de la saga Potter y acompañados de sus padres.En Asia se celebraron fiestas temáticas nocturnas durante todo el fin de semana e incluso excursiones en un tren al estilo del Hogwarts Express.
Según el diario británico "The Independent", las librerías de todo el mundo han logrado un "final feliz" gracias a los 20 millones de copias del libro que se estima vendieron el primer día.
Ediciones Bloomsbury aseguró que esperan vender tres millones de copias del libro en las primeras 24 horas desde su puesta en las estanterías, y la librería digital Amazon ha registrado unos dos millones de peticiones.
"Harry Potter no es un libro sino una marca, una franquicia, un acontecimiento y una noticia de última hora", escribió el editor literario del semanario británico "The Observer", Robert McCrum.Los incondicionales de Potter estaban deseosos de averiguar qué personaje de la historia es el que muere, ya que su autora había anunciado que dos perderían la vida, y una reseña del diario "The New York Times" aseguró que serían seis. A pesar del secreto editorial, se produjeron algunas filtraciones antes de la salida del libro que estropearon la intriga a muchos lectores.
De las seis primeras entregas de Harry Potter se han vendido 325 millones de copias en todo el mundo traducidas a 64 lenguas.
J.K. Rowling ahora quiere tiempo libre
J.K. Rowling mantuvo en vilo a los corazones de millones de personas hasta el viernes pasado. Pero parece que la inventora de Harry Potter preferiría desaparecer bajo la capa de su aprendiz de mago. "Amé escribir sobre Harry", dijo Rowling poco antes de la aparición del último tomo de la saga Potter. "Pero ahora realmente necesito tiempo libre".
Esta británica de 41 años que ahora suma admiradores en todos los rincones del planeta nunca llevó bien la atención sobre su propia persona. Por eso celebró la despedida de Harry en un "pequeño círculo". En el Museo de Ciencias Naturales de Londres, 500 fans disfrutaron el sábado, un minuto después de la medianoche británica, de la lectura del primer capítulo de "Harry Potter and the Deathly Hallows" en boca de la autora.
Al mismo tiempo, varios miles se agolpaban frente a las librerías y comenzaban a leer el ejemplar en el parque, en una parada de autobús o incluso antes de abandonar la tienda. Otros marchaban directo a casa para dedicarse a la lectura sin distracciones. "Lloré a moco tendido cuando escribí el último capítulo", dijo. La melancolía se reflejaba también en el rostro cuando se sentó en el sillón rojo y empezó a leer las primeras palabras de la última aventura de Harry Potter. Los fanáticos de la saga que pudieron conocer a Rowling no creían su suerte. "Para mí, esta noche se hizo realidad un sueño", dijo Kathryn Longwill, de 22 años. Su ejemplar firmado es ahora un tesoro invalorable, por lo compró una segunda copia para la lectura. Con el fin de la saga termina para mucha gente toda una era. "Harry Potter fue una parte tan grande de mi vida estos últimos diez años", afirmó la lectora Cahina Lewis. También Rowling notará un cambio en su rutina. "No puedo prometer nada a nadie", anunció sobre la posibilidad del regreso de Harry. Primero vendrán unas largas vacaciones.(DPA-AFP-NA)







