20 Julio 2007 Seguir en 
José Eduardo Salas sospechaba que su esposa, Silvia Lai, mantenía una relación clandestina. Luego de confesárselo a sus amigos y de mantener un altercado con el profesor de gimnasia de su mujer, Luis Pichinetti, fue asesinado en su casa, en Trancas. Un hombre le destrozó la cara a golpes en la madrugada del domingo. Lai y Pichinetti son por ahora los únicos detenidos del caso, aunque la fiscal Adriana Giannoni comenzó a reunir pruebas de una confabulación que involucraría a otras personas. Ayer declararon dos allegados a la víctima. Coincidieron en que Salas estaba preocupado. "Me está metiendo los cuernos", dijeron los testigos que les había contado Salas. Los vecinos de Trancas están conmovidos por lo sucedido, y sienten pena por los hijos de la pareja.










