Evalúan si Cristina avanzará sobre la reforma económica

Está dividida la opinión de los analistas. Algunos piensan que la primera dama tendría más espacio para aplicar medidas drásticas, como la suba de los servicios públicos.

03 Julio 2007
BUENOS AIRES.- La confirmación de la candidatura presidencial de la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, para las elecciones de octubre, dividió a los analistas, que se preguntan si ella avanzará con las reformas económicas que su marido ha evitado.
La senadora forma parte del pequeño grupo de personas que se sienta con el presidente, Néstor Kirchner, a tomar las decisiones más importantes y comparte ideas e historia política, por lo que algunos analistas no esperan cambios en el modelo económico si gana las elecciones. Pero otros observadores, en cambio, aseguran que ella tendría mayor espacio -o se vería forzada- para aplicar las medidas que el duro discurso de Kirchner no permitió, como una subida masiva en las tarifas de servicios públicos o llegar a un acuerdo sobre la incumplida deuda con el Club de París.
“Para mí, Cristina significa continuidad de la política económica”, señaló Pablo Morra, economista de Goldman Sachs. “El Gobierno dice que ella estuvo involucrada en la toma de decisiones en los últimos cuatro años; entonces, entiendo que apoya al menos las principales líneas políticas”, agregó.
La senadora desplegó una nutrida agenda internacional este año, que incluyó viajes que sirvieron como presentación ante la sociedad política mundial. Esas visitas también interpretadas como su deseo de mostrarse más abierta al mundo y a la inversión extranjera que su esposo, que mantiene un agresivo discurso hacia los empresarios.
“Creo que intentaría ser un poco más razonable que él. No sería tan provinciana (cerrada); él no está interesado en nada más allá de América latina”, opinó el analista político James Neilson.
Durante los más de cuatro años que lleva Kirchner en el poder, la economía se recuperó tras la crisis de 2002 y creció a tasas superiores al 8% anual. La reactivación produjo un alza del consumo interno en más de dos tercios del Producto Bruto Interno. También mejoró la productividad del agro, y se dio empuje a la industria manufacturera, que disponía de una enorme capacidad ociosa tras años de recesión.
Kirchner acompañó ese contexto interviniendo en los mercados para administrar la oferta y luchar contra una alta inflación, al tiempo que mantuvo el peso debilitado en relación con el dólar para incentivar las exportaciones. El gran hito financiero fue completar en 2005 la reestructuración de la deuda pública en cesación de pagos.
Los analistas creen que la necesidad de seguir generando cada vez más inversiones y otras circunstancias, como los problemas en la oferta de energía y de bienes que impactan en la inflación, podrían forzar a Cristina Fernández a realizar cambios en la economía. “Ella enfrentará desafíos. Deberá lidiar con altas presiones inflacionarias y una difícil situación energética”, apuntó Morra. (Reuter-DyN)