02 Julio 2007 Seguir en 
LOS ANGELES.- Cuando el gran público norteamericano estaba saliendo del horror de la Segunda Guerra Mundial llegó a las pantallas la película "Qué bello es vivir", un título clásico del realizador Frank Capra. En el filme, James Stewart interpreta al prototípico buen hombre que tantas satisfacciones le dio en su extensa carrera, pero es este trabajo el que quizá más hondo caló en el ánimo de los espectadores y convirtió así al actor en una leyenda de las pantallas.James Maitland Stewart nació el 20 de mayo de 1908 en Indiana, en el Estado norteamericano de Pennsylvania. Después de iniciar estudios universitarios de arquitectura, el joven Stewart decidió dedicarse a la actuación después de conocer al director Joshua Logan.
Stewart se mudó a Nueva York para probar fortuna en Broadway; su tarea en los escenarios le valió el reconocimiento del público y el aprecio de los especialistas; entre ellos, la famosa columnista Hedda Hopper. A mediados de los años 30, Stewart ya estaba trabajando bajo contrato en la Metro Goldwyn Mayer.
El actor alcanzó el estrellato cuando trabajó por primera vez con Capra en la comedia "Vive como quieras" (1938), en la que formó pareja artística con Jean Arthur. Después de varios exitosos filmes, Stewart terminó la década con otro título de Capra, "Caballero sin espada" (1939), y ese trabajo le valió una postulación al premio Oscar. La guerra hizo que en la carrera de Stewart se abriera un paréntesis, pero su popularidad no decreció; por sus servicios bélicos, fue galardonando y nombrado coronel, y posteriormente alcanzó el grado de general.
Antes de la contienda, el actor realizó varios trabajos entre los que cabe mencionar la comedia "Historias de Filadelfia" (1940), dirigida por George Cukor en la que se reunieron tres de los mejores intérpretes de la historia del cine: Stewart, Cary Grant y Katharine Hepburn. Stewart recibió el Oscar como mejor actor por esta película.La posguerra devolvió a Jimmy -como lo llamaban sus seguidores- a las pantallas. Después de cinco años de ausencia volvió con toda la gloria con "Que bello es vivir", por el cual fue nuevamente nominado al premio Oscar.
Las décadas del 40 y del 50 marcaron el período en el que el actor encarnó los papeles que le aseguraron un lugar entre los grandes de la historia del cine. De esa época es el primer trabajo de Stewart a las órdenes de Alfred Hitchcock: "La soga" (1948), y también deben mencionarse -entre muchas otras- sus caracterizaciones para "El invisible Harvey" (1950)- dirigida por Henry Koster-, con nueva nominación al Oscar; "Winchester 73" (1950) la primera colaboración de ocho títulos en total con Anthony Mann; "Horizontes lejanos" (1952), y "Música y lágrimas" (1954), las dos bajo las órdenes de Mann; las antológicas "La ventana indiscreta" (1954), "El hombre que sabía demasiado" (1956) y "Vértigo" (1958), todas dirigidas por Hitchcock; o "Anatomía de un asesinato" (1959), un filme dirigido por Otto Preminger que le valió una nueva nominación al Oscar.
En los años 60 la producción de Stewart se hizo más espaciada y de esa manera su figura se fue retirando de a poco de la gran pantalla, lo que ocurrió principios de los 80.
El 2 de julio de 1997, a los 89 años, James Stewart falleció en Los Angeles. (Especial)
Stewart se mudó a Nueva York para probar fortuna en Broadway; su tarea en los escenarios le valió el reconocimiento del público y el aprecio de los especialistas; entre ellos, la famosa columnista Hedda Hopper. A mediados de los años 30, Stewart ya estaba trabajando bajo contrato en la Metro Goldwyn Mayer.
El actor alcanzó el estrellato cuando trabajó por primera vez con Capra en la comedia "Vive como quieras" (1938), en la que formó pareja artística con Jean Arthur. Después de varios exitosos filmes, Stewart terminó la década con otro título de Capra, "Caballero sin espada" (1939), y ese trabajo le valió una postulación al premio Oscar. La guerra hizo que en la carrera de Stewart se abriera un paréntesis, pero su popularidad no decreció; por sus servicios bélicos, fue galardonando y nombrado coronel, y posteriormente alcanzó el grado de general.
Antes de la contienda, el actor realizó varios trabajos entre los que cabe mencionar la comedia "Historias de Filadelfia" (1940), dirigida por George Cukor en la que se reunieron tres de los mejores intérpretes de la historia del cine: Stewart, Cary Grant y Katharine Hepburn. Stewart recibió el Oscar como mejor actor por esta película.La posguerra devolvió a Jimmy -como lo llamaban sus seguidores- a las pantallas. Después de cinco años de ausencia volvió con toda la gloria con "Que bello es vivir", por el cual fue nuevamente nominado al premio Oscar.
Las décadas del 40 y del 50 marcaron el período en el que el actor encarnó los papeles que le aseguraron un lugar entre los grandes de la historia del cine. De esa época es el primer trabajo de Stewart a las órdenes de Alfred Hitchcock: "La soga" (1948), y también deben mencionarse -entre muchas otras- sus caracterizaciones para "El invisible Harvey" (1950)- dirigida por Henry Koster-, con nueva nominación al Oscar; "Winchester 73" (1950) la primera colaboración de ocho títulos en total con Anthony Mann; "Horizontes lejanos" (1952), y "Música y lágrimas" (1954), las dos bajo las órdenes de Mann; las antológicas "La ventana indiscreta" (1954), "El hombre que sabía demasiado" (1956) y "Vértigo" (1958), todas dirigidas por Hitchcock; o "Anatomía de un asesinato" (1959), un filme dirigido por Otto Preminger que le valió una nueva nominación al Oscar.
En los años 60 la producción de Stewart se hizo más espaciada y de esa manera su figura se fue retirando de a poco de la gran pantalla, lo que ocurrió principios de los 80.
El 2 de julio de 1997, a los 89 años, James Stewart falleció en Los Angeles. (Especial)







