De los avatares de hoy, hacia una modificación del perfil productivo
Se está construyendo un cambio en la matriz azucarera, con la incorporación de la producción de energía para comercializar. Impacto de la escasez de gas. Menos ingresos. Por Juan José Concha Martínez - Prosecretario de Redacción.
29 Junio 2007 Seguir en 
Un año complejo, que previsiblemente finalizará con un rendimiento económico menor de lo esperado para Tucumán, avanza por estos días. Las dificultades que genera la provisión de gas para las industrias, una mala pasada de las condiciones climáticas, la caída de los precios de los principales productos de exportación (especialmente el azúcar, y el limón) y un progresivo aumento de los costos se han conjugado como pocas veces para complicar el escenario. Ciertamente, la situación no llega al dramatismo de otras épocas, pero el cuadro está lejos de las previsiones optimistas del comienzo de año. Una aproximación a esa realidad nos dice que a la provincia podrían ingresarle unos U$S 35 millones menos este año que en 2006 por el lado de la azúcar, en razón de la caída del precio internacional, que en promedio bajó de los U$S 320 a U$S 220 (tonelada de crudo).
En el sector del citrus, aunque la realidad de los productores no es la misma que la de los grandes industriales, que mejoran su posición por los contratos con cadenas internacionales, el grueso de la actividad enfrenta una progresiva pérdida de competitividad para sostener la exportación. Por caso, la fruta fresca puesta en puertos como Rotterdam, en Holanda, tiene prácticamente los mismos valores de 2006. La caja de 18 kilos de limón está en unos U$S 9. Ambos sectores, que en conjunto reúnen casi la mitad del PBI provincial, sufren, entonces, la caída del tipo de cambio real, fruto de la subas de los costos y de la estabilidad del tipo de cambio nominal.
Inquietudes empresariales aparte, no hay, de inmediato, una reacción oficial que de respuesta al desbalance que surge del nuevo escenario: la modificación de la carga impositiva y la puesta en marcha de un plan de infraestructura que atienda al crecimiento siguen como temas pendientes por estos lares.
Habría que marcar, no obstante, que avanza sostenidamente una modificación en el histórico perfil de la actividad azucarera, que podría tener sus efectos económicos a partir de 2008 o 2009 y que los pondría a resguardo de crisis como la que hoy afecta a todos . Los ingenios, ante la necesidad de salir de sus flojos balances energéticos, están desarrollando fuertes inversiones en mejorar la generación de su propia energía. Por lo menos cinco empresas están lanzadas en este proyecto ante la necesidad de bajar la dependencia del gas y con la idea de transformarse en productores y comercializadores de energía, un insumo, que es cada vez más caro y escaso en el país. De productores casi exclusivos de azúcar, la pretensión es sumar el alcohol (con demanda creciente) y el autoabastecimiento y venta de energía como paradigmas de una estrategia en la que Brasil marca el camino. Aunque hoy en día algunos ingenios usan el bagazo como fuente energética, lo que se busca es transformar la industria alimenticia clásica en fábricas generadoras de electricidad. Pese a que hay valores para ajustar, entre los industriales asumen que se vive un año de transición, de cambios en las perspectivas. Y que el azúcar, como en el siglo XIX, estaría propiciando otro salto fundamental para Tucumán.







